Tuesday, September 11, 2007

Cine y cárceles. Unos apuntes para el debate

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Uno de los muchos problemas sociales agravados por el neoliberalismo es el de las cárceles. También en este asunto tan emblemático el cine tiene la virtud de ofrecer títulos de gran valor testimonial, con capacidades de provocar y permitir un debate francamente necesario.

Pepe Gutiérrez-Álvarez (Para Kaos en la Red)
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Hay que estar (moralmente) ciegos para no ver uno de los fenómenos crecientes de la actual coyuntura histórica: la del aumento de la población encarcelada, la respuesta neoliberal a la “fractura social” creada por la doble dinámica “neoliberal”: la que impone el criterio de “tanto tienes tanto vales”, y la que sitúa la cuestión de la “seguridad ciudadana” en el centro del debate. Solamente en los emblemáticos Estados Unidos nos encontramos (a finales del año 2006) con 2 millones de reclusos, a los que hay que añadir 5.400. 000 bajo tutela penal, cifras que representan el 5% de la población masculina mayor de 18 años, y 20% en el caso de la población negra, y la tendencia evoluciona hacia lo peor. Y lo que es peor todavía, gracias al virus neoliberal tiende a ser cada vez más imitada en los demás países.

Uno de los símbolos de esta masiva presencia negra carcelaria es Mumia-Abu-Jamal es de 48 años que permanece condenado a muerte, y bordeando una siempre inminente ejecución, desde 1981. sin embargo, su caso no es uno más, Mumia es escritor y periodista amén de un militante que ha sido adoptado por un extenso movimiento solidario internacional, del que forma parte destacada el anarquismo (1). Esto ha hecho que su caso sea más conocido que los casi cuatro mil presos que, como él, están esperando la muerte legal en las cárceles de Estados Unidos. Desde que se reinstauró la pena capital en 1977, los norteamericanos han “despachado” a más de cuatro centenares de personas, en su inmensa mayoría afronorteamericanos o de otras minoría, una tarea en la que la dinastía Bush se ha mostrado especialmente venal y cruel...

Sobre esto el mejor cine cívico de Hollywood clásico ya había ofrecido grandes testimonios desde Quiero vivir (1958), de Robert Wise, elogiada por Albert Camus, hasta Pena de muerte (2002), de Tim Robbins. Pero resulta que además el horror aumenta al comprobar que los tribunales y no digamos la policía) se equivocan con demasiada frecuencia, y las pruebas de ADN han demostrado que son multitud las veces que han pagado justo por pecadores. A Mumia lo encontraron culpable del asesinato de un policía, pero su juicio fue tan asombrosamente irregular que parece una película de humor “negro”. Desde los 16 a los 19 años, Abu-Jamal perteneció a los Panteras Negras, un grupo célebre de liberación negro que fue destruido por un “complot” entre el Estado y el FBI (2). Después, como periodista, Abu fue muy mordaz contra la policía de Filadelfia, cuyo historial delictivo se adivina escalofriante. Todo indica que Mumia fue condenado (como tantos otros) por su compromiso político, porque respecto al crimen las evidencias son muy confusas. Sabo, el magistrado que le sentenció, es conocido como el juez de la horca: ha mandado a más de treinta presos al corredor de la muerte, todos ellos negros menos dos, y eso que la población de color en Pensilvania, el Estado del juez, es sólo el 9% del total. En su larga lucha, escritores como Salman Rushdie y Paul Auster, políticos como Nelson Mandela e incluso el presidente francés, el muy corrupto Jacques Chirac, han pedido que se le haga un nuevo juicio, algo que, entre otras cosas, revelaría su inocencia y demostraría la vesania del tribunal. Obviamente, la lucha continúa.

Como es sabido, el carcelario es uno de los “grandes temas” en los que, dentro de las grandes corrientes del pensamiento socialista, el anarquismo ha mostrado un sensibilidad especial desde Bakunin considera que nadie puede ser libre mientras existen presos...El microcosmo carcelario comporta numerosas cuestiones sobre el individuo, la propiedad y el Estado, es un lugar determinante en la maquinaria de este. Obviamente, se trata de una discusión enormemente compleja, pero fundamental, un debate que se tiende a descartar pero de enormes implicaciones, desde las más simple (la que nos lleva al concepto de delincuencia), hasta la más “política”, no en vano estamos hablando de una situación inherente a todas las disidencias políticas, una historia que resulta especialmente trágica en los tiempos de la España franquista que solamente ahora se empieza conocer en todo su alcance. Éste es pues un ámbito en el anarquismo ha producido numerosas reflexiones críticas, y ha mostrado una insistente atención.

Sin embargo, en el cine carcelario no encontramos ningún título que se atenga o que se aproxime abiertamente a sus anunciados, si existen se trata una vez más de unas concepciones compartidas aunque sea parcialmente. Dicha proximidad resulta facilitada desde el momento en que se puede afirmar que desde el cine se han hecho numerosas críticas radicales del sistema penitenciario, y hasta se puede hablar de un importante subgénero que es una variante destacada del policiaco o cine negro. Cuenta con un buen número de películas con un material crítico más que suficiente para ilustrar cualquier clase de debate sobre una cuestión con la que, en no poca medida, podemos enlazar con el sistema psiquiátrico e incluso con determinadas descripciones de las sociedades “abiertas” que, paradójicamente, se distingue porque, como indicamos al principio, va ampliando su población de reclusos, en nuestro caso de emigrantes, o sea de extranjeros “extracomunitarios”.

Si nos atenemos al cine norteamericano, se pueden registrar algunos título que insisten claramente en ciertos elementos subversivos –de entrada de la dinámica que fabrica al delincuente pasando por la negación rotunda del sistema carcelario, con la denuncia de la corrupción de las autoridades y la defensa a ultranza de los individuos que no han olvidado su dignidad-, y podíamos comenzar por Código criminal (1931), de Howard Hawks, y sobre la que Javier Coma precisa: “Con saludable cinismo el film se estructura según la equiparación de las reglas que presiden las administración de justicia y las normas a que se ciñen los presos, como si se tratara de dos universos sociales paralelos. Uno y otro código se resumen en la ley del talión y, más concretamente, en la máxima ojo por ojo y en la elevación a necesidad de que alguien debe pagar por el asesinato de otro hombre; en este último aspecto la acción convierte en simétricas las situaciones derivadas de la muerte accidental de un reptado ciudadano en una pelea y del fallecimiento de un recluso que intentaba fugarse y es alcanzado por los disparos” (Diccionario del cine negro).

Desde el inicio está claro que la ley no está a la altura de las circunstancias, y como una persona normal se puede ver envuelta en un crimen y en una culpabilidad impuesta, y como a partir de aquí la cárcel puede acabar hundiéndole más todavía. Aunque se nota cierta teatralidad en los actores, se trata de un clásico que todavía sigue conmoviendo y permitiendo una amplia reflexión. Los que la han visto no olvidaran nunca al personaje encarnado por Boris Karloff cercando a un chivato, y actuando como verdugo de la propia ley de los presos.

Pero el gran clásico popular de este subgénero es sin duda Soy un fugitivo (1932), la obra maestra de Mervyn LeRoy que está basada en la novela autobiográfica de Robert E. Burn –que intervino como asesor del film mientras era buscado por la policía-, con una interpretación impresionante de Paul Muni. Fue la primera denuncia abierta del sistema judicial y penal norteamericano, con una descripción impresionante de los trabajos forzados, y una visión de la lucha de clases dentro y fuera de las prisiones. Cuenta como James Allen (Muni), tras regresar de la “Gran Guerra”, abandona un trabajo casi esclavo para convertirse en un vagabundo mientras recorre los Estados Unidos en busca de un trabajo mejor...Para sobrevivir, toma parte en un atraco. Cae en manos de la policía y es condenado a diez años de trabajos forzados, de los que tratará de escapar y después de muchos esfuerzos llega a ser un buen ingeniero. Entonces sufrirá chantaje, hasta que es detenido y condenado de nuevo. Vuelve a fugarse, pero ya no confía en nadie ni en nada. Anotemos que el mismo LeRoy realizará décadas más tarde una película que se podría considerar muy bien el “reverso” reaccionario de ésta, El FBI contra el imperio del crimen (1959), una repugnante y falsaria apología de los métodos impuestos por el siniestro Edgar J. Hoover (cuyos delitos fueron interminables), una buena muestra sobre como cierto aspectos del fascismo puede incrustarse en sociedad consideradas como diría Rajoy, “plenamente democráticas”

Otro intenso alegato anticarcelario sería Brute force (1947), una de las obras más logradas en la fase norteamericana del “black liste” Jules Dassin, y parte de un guión de Richard Brooks. La lucha por la libertad, acaba convirtiéndose en una tarea vital, un objetivo por el cual los presos acaban formando un extenso y firme colectivo. Hay un intento de fuga al frente del cual se impone un enérgico e indignado Burt Lancaster, uno de los actores más inconformista de Hollywood, proveniente de la clase obrera, se crió en los sótanos de una sede local de los IWW y permaneció estrechamente ligado a los movimientos por los derechos civiles auspiciando una filmografía en la que los títulos reaccionarios son una excepción, recordemos sin más El hombre de Alcatraz (19629, una de los grandes logros de John Frankenheimer, otro auténtico clásico del subgénero. La lucha de los presos contra unas autoridades carcelarias brutales y corrompidas, en una trama que recuerda bastante la lucha contra el fascismo, representado por una “fuerza bruta” que se impone a pesar de la buena voluntad del alcalde, de unos guardianes brutales dirigidos por el capitán Munsey (Hume Cronyn), sobre el que dirá el médico que es “el peor de los hombres que están encerrados aquí”. El mundo exterior es meramente complementario. Llega un momento en el que los presos olvidan sus diferencias, y organizan un motín cuyo carácter liberador está fuera de toda duda. En realidad se está hablando de una prolongación de la lucha contra el fascismo del que el sistema carcelario resulta una versión reducida (3).

En una línea próxima se encuentran aportaciones tan celebradas como La leyenda del indomable (1967), que fue financiada por la compañía productora de Jack Lemmon, y dirigida por el casi debutante Stuart Rosenberg. La película cuanta como su protagonista, Luke, acaba cometiendo una serie de infracciones que le llevan a ser condenado a dos años de trabajos forzados. El presidio tiene todas las características de un campo de concentración. Inmediatamente Luke, por su actitud vital, entre cínica y desafiante, reconvierte en un referente de insumisión para sus compañeros que lo apodan Man Luke (Mano Fría), y por supuesto, también para los carceleros que no desaprovechan la menor ocasión para humillarle y castigarle, en particular el que interpreta George Kennedy (que ganó un Oscar). Al margen de cierto tono religioso, la película es un canto a la insumisión y una denuncia de los sistemas aniquiladotes. Rosenberg mostraría sus preferencias por la temática con la menos interesante y más reformista Brubaker (1980), que nos explica un caso real: el de un director de prisiones (Robert Redford muy en su papel), que antes de asumir su cargo, decide saber por cuenta propia como es la prisión, e ingresa en ella como un convicto. En una misma línea, tan deudora de los clásicos en blanco y negro, cabría registrar una de las mejores películas del interesante Tom Gries, La casa de cristal (1972), basada en una obra de Truman Capote que fue Concha de Oro del XX Festival de San Sebastián. Con un estilo conciso, Gries ofrece un detallado retrato de cómo alguien puede acabar en prisión, y como se desarrolla la vida en esta, como mantener la vida y la dignidad en un mundo hostil en el que los carceleros por un lado, y los delincuentes más corrompidos, imponen su ley. La metáfora social queda por lo demás bastante patente (4).

Un capítulo aparte merece los motines de la prisión de Attica de 1971 que arrojaron el desgraciado balance de 39 presos y 10 guardias muertos, convirtiéndose en uno de los más sangrientos capítulos de la historia de los Estados Unidos. Entre las diversas películas sobre este acontecimiento destacan dos. La primera es Contra el muro (1993), realizada también por John Frankenheimer, con guión de Ron Hutchinson, y comienza con unas imágenes documentales en las que se ofrece un vasto panorama de los sesenta-setenta, con subrayados sobre Kennedy, Luther King, el movimiento hippie, la guerra del Vietnam y las manifestaciones contra ésta... Parte de narra la horrible experiencia vivida por uno de los guardias recién llegado a dicha cárcel, Michel Smith (Kyle MacLachlan), que acabó convirtiéndose en uno de los secuestrados por los presos amotinados.

Su llegada coincide con la de un grupo de reclusos, entre los que destaca un negro, Jamal X (Samuel L. Jackson), y partir de estas dos caras de la prisión, y lo hace de una manera ajustada, muy completa, sin olvidar en ningún momento de quien está la razón. Lo mismo se puede decir de Attica. La cárcel de la muerte, obra de la interesante cineasta antillana Euzhan Palcy (afincada en los Estados Unidos donde está realizando una serie de películas muy combativas a favor del pueblo de color), y escrita por Benita Garvin. Se puede hablar de un título complementario. Se centra en la historia de Shango (Morris Chestnut, un preso afroamericano al que las autoridades han utilizado como cabeza de turco para encubrir una conspiración que incluso involucra a Nelson Rockefeller, gobernador del estado de Nueva York. Con la ayuda del honesto e imparcial abogado blanco Ernie Goodman (Alan Alda que borda su papel), Shango se dispone a defenderse a toda costa... y a descubrir la angustiosa verdad que se esconde tras la tragedia, una verdad que dice mucho sobre la naturaleza del poder “democrático” en los Estados unidos.

Aunque quizás en menor cuantía, el cine europeo también cuenta con sus obras maestras y sus títulos interesantes, ahí están sin más Un condenado a muerte se ha escapado (1958), de Robert Bresson, y La evasión (1960), del injustamente olvidado Jean Becker (5), y una verdadera obra maestra. La primera se sitúa en Lyón, 1943, en la Francia ocupada durante la II Guerra Mundial, el teniente Fontaine (François Leterrier) es detenido por el ejército alemán. Tras un intento frustrado de fuga del convoy que le conduce a prisión es encarcelado y, muy pronto, condenado a muerte. Sin desfallecer, Fontaine dedicará su tiempo de reclusión a preparar minuciosamente su fuga. Para ello contará con sus manos y las herramientas que su exigua celda y el azar le proporcionen. Aunque se trata de un historia de la guerra, su concepción es mucho más general...Mucho más interesante para los propósitos de este trabajo es la segunda. Narra concienzudamente la historia de cinco presos franceses que comparten una única celda y que estando condenados a sentencias de reclusión superiores a los diez años por persona, deciden fugarse de la cárcel poniendo en marcha un plan sencillo que requerirá de todo su esfuerzo y su ingenio para salir adelante. Pero no es ni en la preparación ni en el curso de sus titánicos esfuerzos (que son debidamente subrayados para dejar claro lo que está en juego) donde se centra la película, lo que le importa a Becker es ante todo la fuga y todos los detalles y contradicciones relacionados con la misma, de tal manera que el espectador se mete en la trama. Como acabo de señalar, esta es una película de detalles, está plagada de ellos, en forma de objetos, de descripciones visuales, etc. Becker confiere una importancia a una suma minuciosa de detalles que le dan una espesa densidad a una huida que es también una lección ética. El estilo de rodaje deja muy claro que Jacques Becker es un director capaz de saltarse las reglas preconcebidas para rodar la película a su manera.

En este listado añadiría la italiana Detenido en espera de juicio (1971), del a veces interesante Nanni Loy (la mejor de las suyas fue Cuatro jornadas de Nápoles, que reconstruye la insurrección popular napolitana contra el fascismo), y que contó con un inconmensurable Alberto Sordi, muy centrada en los recovecos kafkaianos de la justicia italiana, cuenta con una historia al parecer verídica de una ciudadano italiano que permaneció en diversas cárceles durante bastante tiempo por un mero error judicial ...

Señalaría que dicha lista sería incompleta sin anotar algunas variantes femeninas como Sin remisión (1950), de John Cromwell con guión de Virginia Kellog y Bernard Schoenfeld que será nominado al Oscar, en un momento en el su nombre figuraba por sus ideas avanzadas en una peligrosísima “lista negra” dentro de la temible “caza de brujas”. Sin remisión aunaba su maestría como director de actrices (la película consagró a Eleanor Parker) con una vena de cine realista a la hora de describir la sordidez de la cotidianeidad carcelaria gracias a un testimonio de primera mano que incide sobre todo en las tentativas de deshumanización practicada por las autoridades. Son las propias presas las que aplicaran finalmente la justicia contra unas guardianas que les niegan su categoría de personas. El tema de las prisiones femeninas ya había abordado parcialmente por Cromwell en una lejana adaptación de Sinclair Lewis, Ana Vickers (1933). Caged fue un considerable éxito, y demostró que Cromwell se encontraba en su mejor momento, su retrato es extremadamente riguroso, una crónica llena de convicción, de ahí que al año después realizara Prisionera de su pasado (o Libertad bajo fianza). Hay que decir que esta veta de cine carcelario de mujeres fue significativamente explotada en numerosos subproductos en los que el “gancho” radicaba en las relaciones homosexuales entre las presas con la complicidad de las guardianas cuyo sadismo represor escondía pasiones inconfesables.

Entre las producciones europeas destacaría en la olvidada Infierno en la ciudad (1958), con dos señoras de la talla de Anna Magnani y Giulietta Masina que sostienen este abigarrado retrato del universo femenino en una cárcel de mujeres italiana situada en el centro de Roma a unos centenares de metros del Vaticano, donde la rivalidad, el abuso de poder y la intimación es el pan de cada día. Esta somera lista podría cerrarse con un par de referencias hispanas temáticamente apasionantes. La primera es Carne apaleada (1978), torpe adaptación de Javier Aguirre de la interesante obra autobiográfica de Inés Palou (Lérida 1923-Barcelona 1975), que publicó en su día Planeta, y a la que interpreta con mucha convicción Esperanza Roy. No se trata de una película despreciable como tantas otras del “autor”, es una de las primeras que aborda la situación de las cárceles de mujeres bajo el tardofranquismo (una parte de las presas son “políticas”), y aborda la cuestión de la homosexualidad femenina con un poco de rigor.

La segunda, Entre rojas (1994), representó un notable debut para Azucena Rodríguez, que fue también autora también del guión y que se aproxima con sensibilidad al universo carcelario femenino por la misma época en la Yeserias, Madrid, allá por 1974, visto en éste caso desde el punto de mira de una presa apolítica (Penélope Cruz) que ha caído en el “talego” por guardarle al novio una maleta llena de propaganda clandestina, y allí se encuentra con grupos de mujeres muy diferentes, pero en especial con las más militante. Azucena crítica a veces la estrechez y sectarismo de las más “partidarias”, al tiempo que ofrece una sentida evocación de la apasionada resistencia del colectivo militante. La cárcel será aquí el escenario de una toma de conciencia: la muchacha “pija” con unos padres cretinos, hasta el punto de sacrificarse para que otras se pueden escapar.

Tenemos otra película española, Horas de luz (2004) que aborda la historia de Juan José Garfías (editada en Txalaparta), que había suscitado bastante interés en los medios libertarios, y que plantea la cuestión, ¿puede el amor liberar a un asesino?, un interrogante que queda restringido al caso personal por más que está producida en un país cuyo gobierno participaba en una declaración de guerra contra Irak y que permitía el goteo diario de jóvenes africanos muertos al querer atravesar los muros del “primer mundo”. Fue la tercera película de Manolo Matji, y su interés temático está fuera de duda. Sin embargo ha recibido serias crítica porque al final todo parece resulta demasiado fácil, porque parece delimitar demasiado gruesamente la diferencia entre los guardianes embrutecidos y los parecen más bienintencionados...Si deja bien claro que Juan José (Alberto Sanjuan) es una persona cuando entra, y otra muy diferente desde que conoce a Marimar (muy notable composición de Emma Suárez), algo que ya se había abordado en otras películas, recuerdo muy especialmente El chacal de Nahueltoro (1971), la mejor película del irregular Miguel Littin, entonces íntegramente comprometido con la Unidad Popular chilena, y cuya temática, aunque con un punto de partida mucho más terrible, es bastante similar a la de Juan José.

Matji no nos explica el como y el porqué Garfías acabó convertido en un criminal (mata por casualidad, llevado por una actitud que tiene mucho de suicida), y se limita a dibujar con cierta precisión lo que se perfile detrás humanamente de las víctimas...La reconstrucción dramática se ve afectada por esta omisión y la narración por lo tanto, se centra en como Garfías comienza a pensar como una persona que quiere crecer y asumir sus propias responsabilidades. Lo mejor es la descripción de su voluntad por mantener su integridad en una situación verdaderamente límite, en este punto la película se crece, denota que Matji ha trazado una buena escritura, plena de referentes fílmicos valiosos. Con todo, se trata de una película apasionante que denuncia los métodos de aniquilación individual, y que deja la evidencia que como personas inmersas en los más oscuros abismos, pueden rehacer su vida, si cuentan como Garfías con un soporte básica de integridad personal, y encuentra fuera de la cárcel los apoyos necesarios. Apoyos que se han ampliado gracias a la propia película. Quizás el guión se limita demasiado al caso carcelario, y deja fuera una realidad para laque el propio personaje no encuentra explicación. Supongo por más que se puedan objetar sus evidente limitaciones fílmicas, películas como estas pueden contribuir a un debate sobre el curso que está tomando el universo carcelario en un mundo en que el reducto de privilegiados es cada ve más restringido y sus medios de ascenso social más turbios, y que al mismo tiempo recurre al discurso de la seguridad ciudadana, jugando con los miedos y las mediocridades humanas.

En resumen: este es un listado que creemos suficiente para empezar a provocar forums dentro o fuera de las prisiones.

Notas

---1) En un documental sobre Mumia emitido en el Canal 33 se detalla como la policía exige corporativamente su condena porque ha matado a “uno de los suyos” (con un tono que recuerda al de los ”polis” de Salvador), y como cabe pensar en la hipótesis de una actuación similar a la del inspector encarnado por Orson Welles en Sed de mal, (re)creando las pruebas en complicidad con el sistema judicial. Con todo, Mumia no puede apostarlo todo a una revolución, y reconoce que está obligado a creer en la capacidad de rectificación parcial del propio sistema (finalidad por la que se ha desplegado un gran campaña de movilizaciones solidarias que, obviamente, asumen otros casos), porque de no hacerlo perdería toda esperanza. Una película que en alguna medida recuerda el caso de Mumia es Ejecución inminente (1999), de Clint Eastwood, absolutamente recomendable. Por cierto, los libros de Mumia se pueden encontrar en la editorial Txalaparta.

---2) El autor de estas líneas recuerda un impresionante documental emitido hace años en el programa La noche temática, sobre el que no he encontrado pistas. TV3 emitió hace años Black Panthers (1996), una película que combina la ficción y el documento aunque está basada en la novela de Melvin Van Peebles y fue realizada por Mario Van Puebles, más conocido como actor. En realidad, la documentación es la misma que la del citado documental, se reconoce públicamente el Plan Emergente lanzado en 1968 por el gobierno contra los movimientos civiles negros. En este macabro plan el FBI, estimulaba la introducción de la heroína en los ghettos aludiendo a su capacidad pacificadora. Las autoridades debían tener absolutamente bajo control la extensión intensiva de este, literalmente, opio del pueblo, y no dejar que ella trascendiese a otras esferas sociales. En pocos meses los movimientos reivindicativos se fueron extinguiendo y en la actualidad no existen apenas. En cambio hay tres millones de toxicómanos reconocidos. La película abarca igualmente los comienzos de un movimiento considerado como el unos héroes liberadores por los afroamericanos y como unos criminales por la policía y el sistema.

---3) En la filmografía de Gries destaca, aparte de un singular “western social”, Will Penny (aquí titulado pomposamente como El más valiente entre mil), un potente drama social Los emigrantes (1973), una más que notable adaptación de un drama obrerista singularmente radical de Tennesse Willians, que narra la sobreexplotación sufrida por una familia de trabajadores ambulantes que siempre se encuentran a merced de los señores y de sus esbirros, y que van asistiendo a una injusticia detrás de otra con la esperanza de una vida mejor que nunca llega hasta que el hijo desafía a los patrones y la policía para buscarse la vida como trabajador industrial. Situada en los años sesenta, está interpretada por Cloris Leachman (realmente conmovedora), Ron Howard antes de llegar a ser un director al servicio de los estudios, y Sissy Spacek. Candidata a seis premios Emma, fue emitida hace años por TV2.

---4) Otra obra maestra de Jacques Becker es París, bajo fondos (Casque d´or, 1952), que contiene una descripción del ambiente del barrio proletario de Belleville, por cierto uno de los centros de la “Comunne” de París y el último que se rindió, allá por 1900, y en el que se confunden “barriobajeros” de diferentes características, y entre los más dignos y conscientes no es difícil entrever actitudes propias del anarquismo de entonces.



Monday, September 10, 2007

Shakespeare: ¿fue o no fue? nunca escribió un libro

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LONDRES, (BBC Mundo).- El profesor Mark Rylance y el actor Colin Hurley posan con el documento constitutivo del grupo.

Un grupo de actores británicos, encabezado por Derek Jacobi y Mark Rylance, decidió abrir el debate sobre quién escribió realmente las obras de William Shakespeare.

Cerca de 300 personas firmaron una "declaración de duda razonable" con la que esperan promover la investigación sobre la autoría de las obras atribuídas al más celebre escritor inglés.

"Me adherí al grupo teórico porque no creo que nadie pueda llevar a cabo la investigación por su propia cuenta", dijo Derek.

La agrupación afirma que no existen documentos históricos que demuestren que a Shakespeare se le pagó por su trabajo.

Además, de entre todos los documentos que pueden ser realmente atribuídos al escritor, nacido en Stratford-upon-Avon en 1564, ninguno es de índole literaria.

Y para muestra, su testamento, en el que el escritor le dejó a su esposa su "segunda mejor cama y los muebles", pero que no contiene ninguna de sus famosas expresiones o frases, y donde no hace mención alguna a libros, guiones o poemas.

Familia analfabeta

¿Cómo se familiarizó con todas las cosas italianas a tal punto que hasta detalles oscuros en sus obras son exactos?

La Coalición Sobre la Autoría de Shakespeare, como se ha denominado el grupo de 287 personas, dijo que no es posible que las obras del poeta hubiesen sido escritas por un plebeyo criado en un hogar de analfabetos.

Este colectivo se pregunta porqué la mayoría de sus piezas fueron ambientadas en la clase alta y porqué nunca menciona Stratford-upon-Avon, su ciudad natal.

"¿Cómo se familiarizó con todas las cosas italianas hasta el punto de que incluso los detalles oscuros de sus obras son precisos?", señaló el grupo.

Desde el siglo XVIII han circulado teorías conspiratorias sobre personajes destacados que pudieron usar el pseudónimo de Shakespeare. Entre ellos, el dramaturgo Christopher Marlowe, el noble Edward de Vere y Francis Bacon.

A fines de mes, comenzará la primera maestría sobre los estudios de la autoría de Shakespeare en Londres.

La declaración, dada a conocer en el teatro Minerva de Chichester, Inglaterra, también nombra a 20 prominentes artistas que en el pasado dudaron de la autoría de Shakespeare. Entre ellos, Mark Twain, Orson Welles, Sir John Gielgud y Charlie Chaplin.

Una copia de la declaración fue presentada al doctor William Leahy, director de la facultad de Inglés de la Universidad Brunel, en Londres, y coordinador de la primera maestría sobre los estudios de la autoría de Shakespeare, que se abrirá a finales de este mes.

"Desde hace dos años ha sido una batalla para mí traer la discusión a la esfera académica", dijo Leahy.

"Es una pregunta legítima con un misterio y el debate intelectual nos acercará a ese misterio".

"Eso no significa que encontraremos respuesta para todo. Ese no es el objetivo. Lo importante es hacerse preguntas".

Sunday, September 09, 2007

¿Quién era William Shakespeare?

¿Era o no era el Bardo de Avon?", ésa es la cuestión para algunos de los más reputados actores "shakesperianos", que dudan ahora de la identidad real de William Shakespeare y han reabierto ese polémico debate en el Reino Unido.

El órdago lo han lanzado los actores Derek Jacobi, que en su larga carrera ha encarnado a personajes del famoso dramaturgo como Hamlet, y Mark Rylance, ex director artístico del Globe Theatre, la conocida réplica del teatro original de Shakespeare en Londres. La declaración cuestiona que William Shakespeare, un plebeyo del siglo XVI criado en un hogar analfabeto de Stratford-upon-Avon, escribiera las geniales obras que llevan su nombre.

Promovido por la llamada "Coalición de la Autoría de Shakespeare" y avalado por casi 300 firmas, el comunicado argumenta que un hombre que apenas sabía leer y escribir no pudo poseer los rigurosos conocimientos legales, históricos y matemáticos que salpican las tragedias, comedias y sonetos atribuidos a la pluma del bardo.

Los signatarios, entre los que figuran más de treinta académicos, también esgrimen que no existen pruebas de que el aldeano de Stratford-upon-Avon recibiera estipendio o mecenazgo por escribir algunos de los libros más famosos de la literatura universal.

Un simple seudónimo Desde el siglo XVIII, no han faltado teorías que defienden la idea de que William Shakespeare no fue más que un seudónimo. Con el tiempo han surgido sospechas de que detrás de ese "alias" pudieron esconderse el dramaturgo Christopher Marlowe (1564-1593), el filósofo y hombre de letras Francis Bacon (1561-1626) o Edward de Vere (1550-1604), decimoséptimo conde de Oxford. JWS

Memorias San Nicolás (6)

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6. Lecturas a la abuela

. Me llaman Jotamario Arbeláez. Nací en Cali en 1940.
.
6.1. Rezamos o leemos, me pregunta mi abuela todas las noches después de persignarnos y santiguarnos. Ella va trayendo al escondido -y después los devuelve- algunos libros de la biblioteca de Luis, el esposo de la tía Tina, y me pide que se los lea pues ella, a pesar de lo viva que es, no tuvo tiempo ni paciencia para aprender a leer y escribir.

6.2. Sólo cuando estoy muy cansado de haber jugado fútbol en el pasaje me transo por las oraciones, entre las que no fallan el Padrenuestro, el Avemaría, la Salve, el Señor mío Jesucristo, y una que me gustaba mucho y no volví a oír y rezaba: “Bendita sea tu pureza / y eternamente lo sea / En tan graciosa belleza / hoy todo un Dios se recrea / A ti celestial princesa / Virgen sagrada María / yo te ofrezco en este día / alma vida y corazón / Míranos con compasión / No nos dejes madre mía / en la última agonía / morirnos sin confesión”, además de una letanía adosada con recomendaciones al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo de una sarta de personajes muertos y vivos que son los seres de la familia o del pueblo de quienes ella tiene fresco el recuerdo. Yo le pregunto quién es cada uno de ellos y ella me cuenta por ejemplo que Pacho Martín era su hombre, quien enamoraba a todas las mujeres que lo sentían pasar a caballo y a quien nunca veían, ni cuando se les metía a oscuras en sus habitaciones, que éste era un sobrino a quien peleando en una gallera en Manizales le pegaron una puñalada y él alcanzó a salvarse porque camino del hospital se iba bogando la sangre que recogía del abdomen en una taza, que ése era otro sobrino que está en la cárcel porque no se dejó comer de un cacorro, a quien con otros amigos le hundieron la cabeza con la tapa del tanque del inodoro, que aquel era el campanero de la iglesia de Rionegro que se fue para Roma a hacerse bendecir por el papa y a los veinte años regresó enmozado con una monja piamontesa a continuar tocando campanas, que Pagalito andaba con pies chonetos y por eso le dice Pagalito a todo el que ve que anda con los zapatos al revés, que la loca Emilia creía que vivía en todas las casas, y que Mercedes Ortiz gustaba de ser ostentosa en el vestir y exagerada en lo que decía. Nos acostamos a las ocho, ella en su cama grande y la mía contra la pared de la pieza, donde todas las noches sacramentalmente me orino.

6.3. Antes de la sesión reglamentaria de paseo por la gran comedia humana ella apaga la luz, se pone el camisón al oscuro y orina sentada en la bacinilla con un chorrito cantarino que pone al aire a hacer olas. Enciende, abre el escaparate y saca de él una media de aguardiente de la que bebe un trago largo, escupe en la bacinilla caliente, se cobija y me da la orden de arranque.

6.4. Un centavo por página leída fue mi tarifa. El primer libro que le leí por capítulos fue El hombre de la máscara de hierro, del que quedé enamorado. Después siguieron El Conde de Montecristo, Veinte años después, lo que nos hizo devolvernos a Los Tres Mosqueteros, y La hija maldita (“Leéme una miajita de Lucilamiller”, me pedía). De allí pasamos a La hija del cardenal (por error, pues me hizo suspender la lectura cuando comenzaron las bacanales de los clérigos), El jorobado de Notre Dame, y empezamos Los Miserables, pero tiré la toalla porque me mamó Víctor Hugo. Nos pasamos al atormentado de Maupassant. Y allí empezaron mis migas con la literatura francesa.

6.5. Le metimos muela a los ingleses empezando con Ilusiones perdidas. Después ensayamos los alemanes con Mario y el Hipnotizador de Thomas Mann y el Juego de Abalorios de Hermann Hesse, pero este último se nos hizo ininteligible. A los españoles nos los saltamos y de los colombianos nos leeríamos después El Cristo de espaldas de Caballero Calderón y Viento seco de Daniel Caicedo. Empezamos El alférez real, pero el tío Emilio se encaprichó con él y se lo llevó para su casa donde terminó refundiéndose. Hasta allí leí colombianos . Por lo general trato de no hacerlo para no correr el riesgo de dejar de admirarlos. Sé que estoy bien correspondido, y que por eso me quieren.

6.6. “Un día te voy a contar mi historia para que la escribás y se entere la gente que todo eso que pasa en las novelas es pálido reflejo de lo que a mí me ha pasado”. Por estos resabios de la abuela entro en la literatura y, por qué no, en la abrupta pornografía. Con el correr del tiempo andaría por las librerías de viejo buscando La hija del cardenal para leer a escondidas, y de paso me encontraría con Crimen y castigo, Así hablaba Zarathustra, El proceso, El satiricón y Justine de Sade. Y allí comenzaría el acabose de este prospecto de persona útil a la sociedad de su tiempo.






Saturday, September 08, 2007

El legado de Borges busca sede

Servicios Google/Milenio, Mx.

Manuscritos, fotografías, cartas, entre otros documentos, conforman el legado del autor de El Aleph, el cual hasta ahora no cuenta con un lugar en su país natal.

Un conjunto de 20 mil objetos, entre manuscritos corregidos, fotografías, cartas personales, retratos y libros inhallables en comercios del célebre escritor argentino Jorge Luis Borges (1899-1986). Sólo falta el lugar donde la Secretaría de Cultura prometió abrir el museo.

“Es uno de los mejores escritores de la literatura universal y cuando han pasado 21 años de su muerte Buenos Aires no cuenta aún con un lugar que contenga y muestre la obra que nos ha legado en toda su dimensión”, explicó Alejandro Vaccaro, autor de Borges. vida y literatura y uno de los impulsores del proyecto.

Vaccaro es presidente de la Asociación Borgesiana de Buenos Aires, integrada por expertos en la obra del creador de El Aleph. La entidad es dueña de la colección que nutrirá el museo. La idea es crear también un centro de estudios y documentación, un lugar para cursos sobre su obra y un fondo editorial.

El conjunto de objetos fue presentado ya por la asociación en la Biblioteca de Alejandría, en Egipto, a mediados de 2006, en ocasión del vigésimo aniversario de la muerte del escritor ganador en 1980 del Premio Nacional de Literatura Miguel de Cervantes, el mayor reconocimiento de literatura en lengua española. “El museo es una deuda que tenemos los argentinos con Borges”, sostuvo Vaccaro.

“Cientos de turistas que vienen a Buenos Aires del exterior o del interior del país buscan afanosamente un lugar donde saciar la curiosidad que este hombre despierta y recorren sitios que son símbolos de su literatura”, remarcó.

En la capital argentina hay varios circuitos turísticos por los sitios que frecuentaba Borges. Los barrios que caminó, las calles y lugares que inspiraron sus trabajos, las casas en las que vivió, los bares y librerías donde pasaba las horas, son objeto de culto para sus lectores de todo el mundo. En 1995 se inauguró el Centro Cultural Borges en un sector de la Galerías Pacífico, un edificio construido en el siglo XIX en el centro de la ciudad. Pero se trata de un espacio para la realización de muestras plásticas, música, danza, cine, teatro, videos no necesariamente vinculados al autor de Fervor de Buenos Aires. El proyectado museo tendría un ambiente que recree la austera habitación de Borges en su apartamento de la céntrica calle Maipú. Allí vivió la mayor parte de su vida, junto a su madre, Leonor Acevedo, y la empleada, Epifanía Uveda de Robledo, cuenta Vaccaro.

Se podrán ver fotografías y retratos del escritor de célebres pintores. También habrá traducciones de sus libros a más de 25 idiomas, cartas de su madre, con la que vivió hasta que ella murió en 1975 a los 99 años, y también de su hermana, Norah. Se verán fotografías y documentos personales como su pasaporte o su libreta de matrimonio con Elsa Astete, con quien estuvo casado de 1967 a 1970. Pero para los que conocen su obra, sin dudas los documentos más reveladores son los manuscritos en los que el autor deja ver las tachaduras y correcciones de poemas y cuentos, o los ejemplares de libros inhallables que él mismo se negó a reeditar como Inquisiciones o El tamaño de mi esperanza.

La Secretaría de Cultura de Argentina apoyó la iniciativa y ofreció un edificio construido en1746 por la orden católica Compañía de Jesús, ubicado en San Telmo, en Buenos Aires. La construcción es una de las más antiguas de la ciudad y fue residencia de los jesuitas, hospital, asilo de ancianos, curtiembre y cárcel de mujeres hasta 1978. Ese año el presidio fue trasladado fuera de la ciudad y se abrió allí la Academia Superior de Estudios Penitenciarios y el Museo de la Penitenciaría.

El director de ese museo, Horacio Benegas, dijo que “ama” a Borges, pero que está “dolido” por el proyecto. Si bien admitió desconocer si se cambiará un museo por otro o si se utilizará para el de Borges el área de la academia, consideró que el escritor “no tiene nada que ver con este lugar”.

Para Benegas, el edificio tiene sí un importante valor histórico y por su ubicación recibe una visita promedio de 350 personas por domingo. Lo ideal, a su juicio, sería que ubiquen el museo del escritor donde funciona la academia, sin trasladar el del Servicio Penitenciario Federal. “El lugar es perfecto y la idea de cederlo fue del secretario de Cultura, José Nun”, aclaró Vacaro.

María Kodama

Respecto de María Kodama, la viuda de Borges, Alejandro Vaccaro cree que no puede haber objeciones al museo. Kodama fue secretaria del escritor desde 1975 y se casó con él en 1986, un mes antes de que muriera en Ginebra. “Ella es heredera de los derechos de su obra, pero nosotros no pensamos publicar sus libros”, subrayó.

Las relaciones entre Kodama y Vaccaro no son buenas. El biógrafo de Jorge Luis Borges estuvo muy cerca de Uveda, más conocida como Fanny, quien fue la empleada de la familia Borges y la mujer que cuidó del escritor y de su madre por más de 35 años. A partir de sus conversaciones con Fanny, Vaccaro escribió El señor Borges.

En esa obra se indica que, poco antes de morir, el escritor cambió su testamento original, en el cual dejaba la mitad de sus bienes a Fanny, por otro que desviaba ese patrimonio a Kodama. La empleada fue despedida y acusada por la viuda de llevarse trastos de cocina y una foto de su empleador.

La buena literatura no tiene precio

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Hoy se pueden conseguir libros regalados en mesas de saldos, o leerlos gratis por internet. El mundo del lector insomne es vasto y generoso.

por Beatriz Sarlo
bsarlo@viva.clarin.com.ar

Hace una semana comenté en esta columna el libro de poemas que había comprado por un peso. Después me quedé pensando que, si yo lo hubiera comprado a los doce o trece años, uno de los poemas incluidos seguramente me hubiera dado vuelta, por su carácter misterioso, erótico, romántico y levemente siniestro. Catorce líneas de Arthur Rimbaud, a quien yo leí por primera vez también a los doce años, porque una profesora me mandó a copiar textos para mejorar mi ortografía. Todavía sé de memoria los primeros versos de aquel poema sobre un soldado muerto que parecía dormir.

Se puede empezar a leer por cualquier parte, incluso se puede empezar creyendo que simplemente se cumple la tarea tediosa de aprender ortografía. Pero hay un momento en que se siente una impresión física diferente, casi diría que se escucha el movimiento de piezas sólidas que se acomodan dentro de la cabeza, y ¡ploc! se ha empezado a leer.

No sé muy bien qué es lo que prepara ese momento crucial. En mi caso fueron libros infantiles, la famosa y multigeneracional Colección Robin Hood (con sus ilustradas tapas amarillas), historietas, cuentos escuchados en voz alta, poemas que recitaban otros que me parecían al mismo tiempo incomprensibles y ridículos: "Un poeta joven de la dulce Francia que lleva sin mengua su estirpe gloriosa"... ¿Qué podía querer decir eso?, me preguntaba, y como no tenía respuesta, me reía. Pero llegó ese poema de Rimbaud, y las cosas empezaron a cambiar a la carrera.

Organizaba expediciones a una librería y papelería bastante grande que (cosa inaudita para las formas de venta actuales) tenía una pared completamente cubierta con los libros de la famosísima Colección Austral de Espasa Calpe, autobiografías y biografías, relatos de viajes, novelas. El catálogo de la Colección estaba siempre impreso en las páginas finales de todos sus libros.

Por lo tanto, un lector que careciera de mapas y de cultura, demasiado vergonzoso para consultar, podía elegir un libro de ese catálogo en su casa, calcular por unas estrellitas que acompañaban el título si se trataba de un volumen simple o especial, juntar pacientemente el dinero e ir a comprarlo. Era poca plata, tan poca como la que vale un libro en las actuales librerías de saldos que no venden usados sino libros relativamente nuevos a precios rebajados. Son remanentes de grandes colecciones, muchas de ellas publicadas por diarios locales o por editoriales españolas. Se puede construir una primera biblioteca, la de la adolescencia, comprando sólo saldos.

Pero, como fuente prácticamente inagotable, está internet. Nadie o muy pocos hipotetizaron hace quince años que Internet podía ser el sueño de un lector insomne y sediento. La Biblioteca Gutenberg fue el primer proyecto de libros digitalizados, pero después vinieron las páginas de grandes centros, como el Instituto Cervantes. Un amigo me dijo el otro día: "Todo lo que puede comprarse está, de algún modo, gratis en la web, música incluida". Leer en pantalla es muy difícil, porque hay que romper el hábito de deslizarse, que es la forma de uso propia de internet. Mantenerse en una misma pantalla hasta concluirla implica una decisión de hierro que pone en juego la fuerza de dos deseos contrapuestos: el deseo de la lectura y el deseo del paseo por la web. No sé si pueden compatibilizarse del todo. Voy a la Gutenberg por capricho para ver cómo es exactamente el comienzo de una novela que no tengo a mano, o leer un cuento de un autor que hace mucho pasé por alto. Siempre fragmentos. Pero casi todos los días.

Entre la colección Austral, imponente e intimidatoria en los altos estantes de aquella librería, y estos libros en pantalla transcurrió gran parte de mi vida como lectora. Asistí a cambios espectaculares: los primeros kioscos de EUDEBA en la calle, donde la gente hacía cola para comprar un ejemplar de gran tamaño del Martín Fierro ilustrado por Castagnino o un paquetito envuelto en celofán de cuatro clásicos argentinos en la edición popular que se llamaba Serie del Siglo y Medio , por los 150 años de la Revolución de Mayo. Libros y fascículos en kioscos de diarios fueron llevados allí, por primera vez, por una de las más increíbles e imaginativas de las editoriales argentinas: el Centro Editor de América Latina. Yo trabajé en esas dos empresas y fui testigo de la mezcla de riesgo, inteligencia y originalidad con que su director, Boris Spivacow, decidió vender libros muy baratos por la calle, sacándolos del recinto exclusivo de las librerías.

A Boris Spivacow le gustaba contar su iniciación con los libros. Hijo de un inmigrante judío muy pobre, de chico caminaba en vez de tomar un tranvía para ahorrar las monedas con que iba a comprarse los tomitos de la colección española Calpe, de tapas amarillas, biblioteca literaria y política que figura en la biografía intelectual de muchos progresistas argentinos nacidos a comienzos del siglo XX. La historia de Spivacow tiene algo de excesivamente ejemplar cuando se la recuerda hoy. Quien la escucha puede pensar que se trata de un capítulo voluntarista, heroico e irrepetible de la cultura de este país.

Friday, September 07, 2007

Macedonio Fernández, padre de la vanguardia literaria

Servicios Google/Clarín, Argentina
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Nuevo volumen de la "Historia crítica de la literatura argentina", que dirige Noé Jitrik.
Mónica López Ocón ESPECIAL PARA CLARIN

La Historia crítica de la literatura argentina dirigida por Noé Jitrik es un amplio proyecto que no entiende la literatura como cronología, ni como una relación causa-efecto entre movimientos y figuras, ni como un registro de nombres consagrados, sino que se estructura en torno a problemas específicos, a núcleos de cambio a partir de los cuales surge una nueva propuesta. De los 12 volúmenes que abarca esta historia, sólo dos están referidos a figuras: el de Sarmiento y el de Macedonio Fernández, que acaba de salir. ¿Cuál es la justificación de estas excepciones y por qué elegir un escritor como Macedonio al que tradicionalmente se le adjudica un carácter insular dentro de la literatura argentina? "Sarmiento y Macedonio -contesta Jitrik- son bisagras entre épocas y concepciones de la literatura. Sarmiento cierra el período colonial y abre el de la literatura más moderna en que la escritura desempeña un papel muy importante. Macedonio es una bisagra. Con él se abre un espacio nuevo que es el de la vanguardia".

La leyenda que rodea a Macedonio lo presenta como un escritor excéntrico que produjo una obra única y encapsulada. Jitrik lo libera de este aislamiento impuesto para señalarlo como un núcleo de irradiación no sólo sobre la literatura, sino también sobre otras manifestaciones. "Borges -dice Jitrik- es un producto de Macedonio. No fue su discípulo, pero creo que iluminó su obra en el trato con él y con la lectura de algunos de sus textos. Con Macedonio se abrieron los ojos de muchos otros escritores. Hasta me atrevería a decir que en la Argentina el desarrollo del humor en todos los niveles, no sería comprensible en su forma actual sin Macedonio".

Elegir este escritor para dedicarle un volumen - que coordinó Roberto Ferro- implicó dejar a Borges. "Pero él es la expresión de una época que se desarrolla a lo largo de 60 años y Macedonio, un instante fulgurante".

Pero más allá de las comparaciones, Macedonio tiene un valor literario específico que para Jitrik coincide con el que tiene la vanguardia. "Como César Vallejo -afirma-, es el emergente de una vanguardia local, criolla, que no sigue la oleada de las europeas".

Este gesto vanguardista contrasta con el realismo que tiene en Manuel Gálvez un exponente paradigmático y a quien Jitrik define como un fotógrafo que anda por el mundo recogiendo personajes existentes y que quiere hacer la novela del drama de la prostituta, del inmigrante, del político. "Macedonio hace un trabajo sobre la palabra y sobre la negación del realismo y dice: 'Yo voy a poner en esta novela personajes que actuaron en otras novelas, mi personaje central es el no existente caballero, no voy a hacer realismo porque el realismo es cosa de vendedores de espejos. Yo quiero hacer realidad y no realismo. Y la realidad pasa por una configuración verbal, por un trabajo sobre la palabra y sobre la imaginación'".

El desarrollo de una filosofía propia es otra de sus cualidades. "El piensa locamente, desde el punto de vista de una lógica filosófica convencional, hace una filosofía criolla". Por eso, sus textos no buscan confortar al lector a través del reconocimiento de personajes y situaciones, sino descolocarlo, obligarlo a pensar. "Hay libros -dice Jitrik- que no dejan dormir porque ellos mismos son insomnes, nos inquietan. La literatura es eso. Y Macedonio es un escritor insomne".

Psicoanálisis tiene sus orígenes en la literatura

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México, 6 Sep (Notimex).- La escritora Rosa Beltrán, autora del libro "Alta infidelidad", aseguró que entre Literatura y Psicología existe una relación difícil aunque antigua para el psicoanálisis, debido a que esta última tiene sus orígenes en las letras universales.

En el marco del ciclo "Literatura y Psicología", Beltrán ofreció una conferencia en el auditorio "Dr. Luis Lara Tapia" en la Facultad de Psicología de la UNAM, donde comentó que el psicoanálisis parte de la literatura y refirió que basta recordar a Sigmund Freud y al filósofo Immanuel Kant.

"Muchos de los conceptos de la disciplina psicoanalítica parten de la literatura y de mitos, pero no solamente eso, pues Freud también fue un gran descubridor de esa estructura profunda, que está inmersa en la tragedia griega", comentó la autora de la obra "El paraíso que fuimos".

Agregó que para muchos escritores ha sido incómoda la relación con el psicoanálisis, al considerar que éste explica o pone de manifiesto el análisis profundo de una obra, lo que en la literatura aparece de manera latente.

Abundó, no obstante, que la lectura psicoanalítica de muchas obras ha sido muy enriquecedora, pues deja ver no solamente lo que la palabra dice, sino también lo que la palabra oculta.

"La palabra es lo que dice, pero dice algo más y de esa huella es lo que se ocupa el psicoanálisis, por ende, lo que éste explica, la literatura lo presenta como un enigma, algo insólito y eso es el material con el que trabaja", dijo la escritora.

También se refirió al libro "Alta infidelidad", novela que tiene como uno de sus nudos temáticos los celos y contempla una puerta de acceso que para ella no han sido explorados.

"Los celos no como una patología, sino ese otro carácter oculto que hace que estos nos despierten de una parte de nosotros que desconocíamos e incluso como herramienta para prolongar las relaciones íntimas y potenciarlas", expresó la escritora.

Asimismo, dijo Beltrán, el enigma que hay entre la represión y el deseo en toda relación de amor pasión y en su novela, aborda dos historias alternas y contradictorias.

"Una de cómo han sido visto los celos de manera no tradicional y en su vinculación con el proceso creativo, y la otra parte es la historia de tres protagonistas que comparten al mismo hombre, que hay una relación de infidelidad de esa pasión que ellas tienen y sus reacciones", comentó la autora de la obra "La corte de los ilusos".

La novela aborda ese vínculo, pero también ese problema de relación de tensión entre el deseo y la represión de éste, así como los momentos en que se pierde, "porque uno no es dueño absoluto de sus decisiones", finalizó.

Encuentros y desencuentros del periodismo y la literatura, eje del congreso de la Bonald

Servicios Google/ lavozdigital, España

Emilio Lledó, Elvira Lindo, Manuel Rivas, Juan José Téllez, Clara Sánchez y Juan Luis Cebrián participarán en la cita Las conferencias se celebrarán los días 17,18 y 19 de octubre.

Falta poco más de un mes para que Jerez centre todas las miradas de la literatura actual y, este año, además, del periodismo. A partir del día 17 de octubre, Emilio Lledó (encargado de impartir la conferencia inaugural), Elvira Lindo, Javier Rioyo, Clara Sánchez y Juan Luis Cebrián -que pronunciará la ponencia de clausura- se reunirán en la ya habitual cita otoñal de la Fundación Caballero Bonald para discutir las convergencias y divergencias de estas dos disciplinas lingüísticas a veces hermanas, a veces enemigas. El congreso, como el pasado año, se celebrará en las instalaciones de los Museos de la Atalaya, en la calle Lealas.

«El periodismo y la literatura han estado vinculados desde antiguo y esos vínculos y diferencias es lo que vamos a tratar con una nómina de intervinientes especialmente brillante», destacó el propio escritor jerezano, José Manuel Caballero Bonald. «Los grandes escritores de libros han sido escritores de periódicos desde que se inventaron», apuntó el titular de la Fundación jerezana. «Sobre todo, en este congreso vamos a intentar que los vínculos del periodismo y la literatura se pongan un poco en claro», sentenció el autor de Dos días de septiembre.

A la presentación oficial del programa asistió la alcaldesa de Jerez, Pilar Sánchez, que calificó el periodismo como «la piedra angular de las naciones democráticas y avanzadas como la nuestra por su importante función social, atesora además la importante cualidad de actuar, históricamente y en el presente, como impagable vector de la creación literaria».

Sánchez insistió en que «la elección del tema de este año no ha podido ser mejor» y en este noveno congreso «queremos superar el listón del año pasado». Escritor de periódicosEl propio Caballero Bonald se confesó ayer «escritor de periódicos» y recordó que la suya fue «una experiencia grata y enriquecedora.

Lo que no cabe duda es que los periódicos han sido un vehículo esencial de difusión de ideas y que los escritores desde siempre han intervenido en ellos». También se refirió a la aparición de las nuevas tecnologías: «El periodismo, como el libro, no morirá nunca. Siempre prevalecerá la labor que desempeñan los periodistas y nunca podrán ser suplantados por la informática». La misma opinión tiene sobre las páginas culturales de la prensa diaria: «Ocupan un espacio informativo dignísimo».

El gran ausente del noveno congreso de la Fundación Caballero Bonald es el recientemente fallecido escritor y periodista Francisco Umbral para el que el poeta jerezano tuvo unas palabras de elogio: «Umbral fue el ejemplo máximo de escritor que escribía en los periódicos absolutamente preocupado por el estilo pero sin rebajar un ápice su talento de escritor».

vmontero@lavozdigital.es

Tuesday, September 04, 2007

Yo sí soy calderonista

Servicios Google/¡EHUI!, Hermosillo, Mx.

Pienso que Calderón es bueno. Dice la verdad. Habla de verdades y uno puede vislumbrar su sinceridad. No ha habido simplemente otro como él. No sabe mentir. No sabe jugar con las ánimas de los pueblos así como así.

Por Karla Valenzuela

Yo pienso que Calderón es bueno. Dice la verdad. Habla de verdades y uno puede vislumbrar su sinceridad. No ha habido simplemente otro como él. No sabe mentir. No sabe jugar con las ánimas de los pueblos así como así. No sabe de maldades, pues, eso es todo.

Calderón es simplemente uno de los mejores personajes de nuestra historia: Su amor por la vida, su interminable pasión por la justicia y su afinidad indiscutible hacia el arte lo hacen ser uno de los hombres más inolvidables.

Lo acepto. Los que me conocen saben que antes yo no estaba para nada convencida de que Calderón tuviera siquiera un milímetro de razón. Simple y sencillamente me fastidiaba, me aburría y hasta me daba coraje de que muchas de las personas que yo conozco y que considero inteligentes lo vieran como toda una institución, como un parteaguas, un antes y después en el mundo.

Lo acepto. Nunca fui calderonista, ni siquiera fui de ésas que lo nombrara alguna vez de buena manera. Sencillamente su propuesta parecía no aportarme mucho, no dejarme absolutamente nada que me sirviera para caminar por rumbos más claros por este destino mío.

Pero, amigo lector, hoy todo ha cambiado. Calderón ya no me resulta tan extraño. Es más, hasta casi lo he empezado a querer, a adorar su manera de pensar, esa manera que se vislumbra en lo que he visto sobre él, en lo que he visto que nos ha dejado a todos para la posteridad y que permanece sin que nada ni nadie pueda evitarlo ya.

Y es que cómo no amar sus versos, cómo no pensar que la literatura española, toda la literatura que tenemos, perdería algún sentido si no fuera por las ciento diez comedias y los ya no sé qué tantos autos sacramentales que este hombre, ahora sí que del buen decir, cuenta entre su trayectoria.

Él, a diferencia de otro que ostenta de vez en cuando en ceremonias cívicas un uniforme (que le queda muy mal, por cierto), sí fue un militar y obtuvo grandes méritos en su carrera, aún antes de convertirse en toda una celebridad de la culminación del Barroco.

Él sí sabe lo que es el honor, y lo pone al descubierto en El alcalde de Zalamea. Él sí cuestiona su tiempo, lo reconstruye, lo recrea.

Por eso, (y sin ninguna influencia del buen César Avilés) me declaro hoy mismo calderonista de hueso colorado.

Lástima que haya otros calderones que hagan precisamente lo contrario que Pedro Calderón de la Barca. Lástima que este Calderón que anda por ahí entregando informes a medias, dejando cabos sueltos de sus estrategias mal hechas por donde quiera que camina, no haya aprendido mucho del escritor español con el que comparte apellido. Pero en fin, aunque todo esto de México parezca una pesadilla a veces interminable, qué es la vida, la vida es sueño, y los sueños sueños son.

kvalenzuela@gmail.com

Fernando del Paso: Premio Literatura FIL 2007; “ por libro convergen modelos literarios de Rulfo y Arreola”

Servicios Google/La Crónica, Mexico

Por ser uno de los escritores más importantes de la narrativa española contemporánea y por la profundidad de sus investigaciones para desarrollar novelas como Noticias del Imperio y Palinuro de México, Fernando del Paso fue galardonado con el Premio de Literatura de la Feria Internacional del Libro (FIL) 2007.


La presidenta del jurado, Beatriz Pastor, anunció que por decisión unánime el galardonado recibirá el premio el próximo 24 de noviembre, durante la ceremonia de inauguración de la feria, en Guadalajara, Jalisco. El premio está dotado con 100 mil dólares.


En cuanto a la decisión de la familia de que el premio no llevara el nombre de Juan Rulfo, desde noviembre de 2005, Del Paso dijo que él lo aceptaba “con el nombre original. Que se haya convocado con otro nombre no es mi asunto”.


Sobre su obra, comentó que no se ha arrepentido de nada de lo que ha escrito “ni en novela ni en el periodismo”, aunque reconoció que actualmente no diría algunas de las cosas que expresó.
Del Paso nació en 1935 en el DF y desde hace más de 10 años vive en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Actualmente es considerado como uno de los escritores más importantes del siglo XX en América Latina.


El jurado estuvo integrado por los mexicanos Gonzalo Celorio, Rubén Gallo, Gustavo Guerrero (Venezuela), Suzanne Jill Levine (EU), Julio Ortega (Perú), Beatriz Pastor (España) y William Rowe (Reino Unido).


La acta que da mención a Fernando del Paso como el ganador del premio, explica que la obra del autor se caracteriza por un riguroso trabajo de investigación y, al mismo tiempo, experimenta con formas narrativas y recursos literarios novedosos.


En su prosa convergen los modelos literarios de Juan Rulfo y Juan José Arreola, además de que establece un diálogo con la gran tradición de la novela histórica latinoamericana.


Las novelas de Fernando del Paso son José Trigo, Palinuro de México y Noticias del Imperio, las cuales fueron publicadas entre 1966 y 1986 y para la escritura de cada una, el autor dedicó más de 10 años de trabajo.


Noticias del Imperio, en particular, es considerada, como reza el acta del jurado, “una de las novelas históricas más importantes del siglo XX”.


Además de una cuarta novela, Linda 67, publicada en 1995, es autor de una amplia obra dramática, periodística y ensayística, la mayor parte de la cual se publicó reunida en una coedición de la UNAM, el Colegio Nacional y el Fondo de Cultura Económica.

Monday, August 20, 2007

Fortaleza estoica: protesta universal

Servicios Google /Diario de América.com

El regusto que nos deja la actualidad, después de sumergirnos un rato en su variopinta movida interminable, es el de una protesta universal. Todo el mundo se queja de algo. Todo el mundo está descontento de algo. Nadie imagina al pobre hidalgo empobrecido protestando, lamentando, lamentando su suerte o, simplemente, quejándose.

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Por Tomás Salas

El informativo de hoy -puede ser el de cualquier día- me trae distintos hechos que, por encima de su diversidad, presentan una machacona constante. Vean: trabajadores de una ciudad de Cádiz, en España, y sus esposas se echan a la calle para protestar por el cierre de su empresa. Vecinos de una ciudad costera hacen una manifestación para evitar la construcción de un complejo urbanístico. Policías de paisano se manifiestan y piden mejoras en sus condiciones laborales. En el lejano Irak naturales del país, airados y barbudos todos, se rebelan contra la presencia militar americana, a la que culpan de desórdenes y muertes. Un grupo de militantes de un partido protestan por una decisión del gobierno en un lugar atípico: la puerta de un hospital. A esto se podría añadir un largo etcétera.

El regusto que nos deja la actualidad, después de sumergirnos un rato en su variopinta movida interminable, es el de una protesta universal. Todo el mundo se queja de algo. Todo el mundo está descontento de algo. La ley en la que se basa cualquier ciudadano, creída como un dogma no necesitado de demostración, tiene un artículo primero y pricipal que dice: yo tengo derecho a... Todo hijo de vecino pide. ¿A quien? ¿Hay alguien, alguna institución o persona que tenga capacidad de atender tantas demandas y al mismo tiempo? Es imposible. Todo el mundo protesta. ¿A quién? ¿Hay alguien que tenga el onmimodo, casi infinito poder de recoger, valorar y contestar a todas estas protestas? Nadie en nuestra sociedad sabe disimular su dolor, molestia o desgracia.

Recomiendo, como antídoto a este descontento general, la lectura de una de las páginas más bellas de la literatura española, el Tratado III de “El Lazarillo del Tormes”, que nos cuenta “ Como Lázaro se asentó con un escudero, y de lo que le acaeció con él”. Lázaro, después de haber pasado por unos cuantos amos despiadados y tacaños, viene a dar con uno de buen porte y agradable trato. Augura, erróneamente, que con él mejorará su mala vida. Pero este pobre escudero es tan desgraciado como Lázaro. Empobrecido -nunca fue rico, de todas formas- tiene que ocultar su indigencia sin perder la compostura, sin descomponer su cuidada imagen. No puede quejarse, ni siquiera reconocer su hambre. A pesar de su disimulo, no creo que su actitud pueda ser tachada de hipocresía.

Un fondo de fortaleza estóica -ese estoicismo tan hispano, del que María Zambrano ha escrito cosas bellísimas-, de nobleza quijotesca nos lo hace simpático. Hay algo que lo coloca en un plano de superioridad moral: no exige a los demás, sino a sí mismo. Su vida es un esfuerzo de autodisciplina y renuncia. Con los demás es amable y comprensivo.

Nadie imagina al pobre hidalgo empobrecido protestando, lamentando su suerte o, simplemente, quejándose. Sería curioso saber qué pensaría nuestro personaje, ocultador de sus hambres y remiendos, esclavo de su imagen, de esta situación de impúdica quejumbre, de esta protesta universal.

Ricos banquetes de literatura erótica

Servicios Google/ LA NACION, Ar.

Martes eróticos . Lecturas y selección de textos: Igrid Pelicori y Horacio Peña. Puesta en escena: Rubén Szuchmacher. Iluminación y sonido: Safe. Producción: Alejandra Ramírez. Martes, a las 20, en La Bodeguita, Sarmiento 1594, 4375-3388. Duración: 120 minutos (con cena incluida e intervalos).
Nuestra opinión: muy buena

El Babilonia -allá en la calle Guardia Vieja- era uno de los lugares más adorados por aquellos teatreros del under porteño, por donde circularon movidas importantes como Fragmentos de una (H)erótica o Abasto en sangre . En 1998, poco tiempo antes de cerrar sus puertas, estrenó una de sus últimas joyas: el banquete literario Martes eróticos , con Ingrid Pelicori y Horacio Peña, dirigidos por Rubén Szuchmacher.

Casi ocho años después, este terceto de amigos retomó la idea y reformuló dos "banquetes literarios", que alternarán cada martes (como para repetir). El lugar elegido ahora es La Bodeguita, en pleno corazón del centro porteño. Es el amable sótano de un restaurante, a su vez, convertido en restaurante-concert. Allí, sobre el pequeño escenario, hay una mesa preparada para la cena. Abajo, las mesas son varias. Los espectadores saborean un menú supuestamente afrodisíaco (quien esto escribe no entiende mucho del tema) con papas bravas o que tienen salsa de apio, unos penne rigatti con salsa putanesca o una banana con salsa de chocolate de postre. Lógicamente, acompañados de buenos vinos y champagne. Y sobre el escenario aparecerán los intérpretes para comer a la par y charlar entre ellos, hasta que al finalizar cada plato real, harán un plato literario que consiste en una perfecta selección de cuentos, frases, fragmentos y diferentes tipos de lecturas relacionadas con el erotismo o con el amor vinculado a lo erótico.

Hay textos de una poesía brutalmente bella, los hay con mucho humor, otros de contenido crudo y movilizante, y algunos con palabras gruesas que no le quitan ni su valor literario ni su peso erótico. Es en el decir donde el trazo grueso se puede volver fino. Y eso lo logran los grandes intérpretes. Es que eso de llamar "platos" a cada uno de estos cuadros que forman cada popurrí de textos es muy acorde. Ya que con exquisito decir, Horacio Peña e Ingrid Pelicori saborean cada palabra de esos textos y demuestran, con naturalidad y sutileza, lo ideal que resulta en este tipo de espectáculos cuando el actor contiene al narrador y ese tránsito fino por la línea intermedia entre ambos.

La selección incluye textos de Marguerite Duras, Juan Gelman, Luis Cernuda, Lope de Vega, García Lorca y Alicia Steinberg, pasando por los bellísimos "Doce", de Oliverio Girondo (interpretado en forma excelente por Pelicori), y "¿Puedo tocar?", de E. E. Cummings; o "La vírgula", de Daniel Muxica, "Seducción", de Nikki Giovanni; "De la ascensión del amor a través de las escaleras", de Alberto Muñoz; "La hoguera donde arde una", de Julio Cortázar; "¿Qué es cosa y cosa?", de Luis de Góngora, o el anónimo Memorias de una princesa rusa , entre otros.

Martes eróticos es un espectáculo ideal para ir en pareja (o con una persona especial) y para permitirse que la intensidad de las palabras se mezclen con la de los sabores y de los momentos. Lógicamente, los sibaritas del erotismo ni deben dudarlo. Entretanto, aquellos que se ruborizan o se escandalizan fácilmente pueden ir si se dejan embriagar por la belleza literaria, si no, mejor quedarse en casa.

Pablo Gorlero

Grupo catalán pasea por Europa versión del ‘Tirant’ que descalifica urbanismo valenciano

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Bieito, con el estreno de la obra en la cita cultural más importante de Europa, se suma a la campaña mediática contra la Comunitat
El director teatral Calixto Bieito llevará en septiembre a la Feria del Libro de Fráncfort una versión del Tirant lo Blanch que descalifica el urbanismo valenciana. El polémico artista, que critica la “especulación urbanística en la costa”, exhibirá posteriormente la obra en París./
Nuevo ataque al urbanismo de la Comunitat. En esta ocasión, la campaña mediática que ya se iniciara en 2005 y que ha causado pérdidas millonarias al turismo valenciano viene en forma de una representación teatral realizada por una empresa catalana. El montaje, una versión de Calixto Bieito del Tirant lo Blanch, pretende servirse de la obra maestra de Martorell para ofrecer una visión crítica del urbanismo de la Comunitat.

Bieito ha señalado a Efe que la adaptación teatral de la obra de Martorell será un “retablo o cantata sobre la vida y la muerte” puesto en escena por 14 intérpretes y en el que Tirant se enfrente a la realidad actual, y donde “imagino cómo vería ahora su Valencia natal, la costa valenciana de especulación inmobiliaria”.

Esta crítica adaptación viene a sumarse a la campaña contra el urbanismo de la costa valenciana que en nuestro país inició, hace dos años, con especial virulencia TVE, y que tuvo seguimiento internacional en periódicos ingleses, alemanes y norteamericanos.

Las consecuencias en la economía valenciana han sido nefastas. Por un lado, la inversión de los extranjeros que desean afincarse en la Comunitat o pasar épocas estivales se ha reducido notablemente. Por otro, el urbanismo de la Comunitat ha sido juzgado y debatido en el Parlamento Europeo e incluso un grupo de inspectores se han desplazado a viviendas de nuestro litoral para realizar investigaciones sistemáticas.

El pasado mes de julio, las declaraciones desde Barcelona sobre el hecho de que la obra de Martorell fuera “catalana” tuvieron una rápida reacción de protesta desde el Consell. En palabras del presidente del Consell Valencià de Cultura , Santiago Grisolía, “se falta a la verdad”. La novela caballeresca de Joanot Martorell “se escribió en valenciano antiguo y nadie puede mantener lo contrario”. Más tajante fue la consellera de Cultura, Trini Miró, quien consideró la iniciativa “una falta de respeto absoluta a las señas de identidad del pueblo valenciano”. Además, la consellera calificó el hecho como una “apropiación de un emblema cultural valenciano”.

Gira europea
La obra se estrenará primero en Berlín, el 27 de septiembre, y después en Fráncfort con motivo de la Feria del Libro, la cita editorial más importante en Europa. Tiene texto cantado y música de acompañamiento compuesta por el castellonense Carles Santos y dramaturgia de Marc Rosich. Es una coproducción con el Institut Ramon Llull y el Atrium de Viladecans que se presentará esta primavera en el Albéniz de Madrid y también en París.

Con la representación de la versión de Bieito de un clásico valenciano en Fráncfort y París, el daño a la imagen de la Comunitat acarreará de nuevo pérdidas millonarias al turismo. El ataque a los intereses valencianos se transforma esta vez en una pieza teatral y toma como base una obra cumbre de la literatura valenciana.

Bieito ve al personaje de Tirant como “el último caballero” y le hace acreedor de “una misión romántica” al considerar que con Tirant lo Blanch “se acabaron los caballeros”, idea que subyace también en la novela, “que describe un mundo en el que los caballeros y los valores que representaban tocan a su fin”.

Tirant será en escena Joan Negrié, un protagonista de rizos rubios que contrastará con la doncella de la que se enamora, representada por la cantante Beth, una mujer del futuro. La versión de la novela del autor valenciano se representará en catalán antiguo con subtítulos y con Negrié haciendo gala de “un acento precioso” del sur de Tarragona, remarcó .

El caballero “se pasa toda la obra intentando hacer el amor con la chica” y, cuando lo consigue y alcanza la victoria, “le llega la muerte por enfermedad y fallece en la cama”.

Tirant lo Blanch es, “sin duda, una de las mejores novelas de la literatura europea, podemos estar muy orgullosos de ella”, señaló el director, quien recordó que Cervantes decía de ella que “es una gran novela en la que los caballeros mueren en la cama y hacen testamento”. Bieito explicó que no intentó “volcarla toda, sino las partes que me conmueven, las más divertidas, en las que se puede captar el erotismo de la novela”, pues desde hace años concibe sus espectáculos como “un híbrido de muchas cosas y me alimento más de las artes plásticas, del cine, de la literatura y de la música, que para mí es fundamental, que del teatro”.

LAS PROVINCIAS ha tratado de ponerse en contacto con el director para preguntarle sobre la adaptación teatral de la obra de Martorell en la cita editorial con mayor repercusión en todo el calendario europeo. Bieito no ha respondido.

Monday, August 13, 2007

Leante: “La li teratura sirve para hacer mejores personas”

• El Premio Internacional Alfaguara presenta hoy su novela en la FIL. Habla de incomunicaciones y comunidades. Raquel Montenegro comentará “Mira si yo te querré”.

Nueve países en seis semanas. La gira es dura y no le da respiro; pero Luis Leante no se queja. “Me encanta conocer lugares diferentes, es un privilegio”, dice. La consecuencia es la fatiga: “un cansancio emocional por conocer amigos, encariñarte y despedirte”, comenta el escritor español en su primera visita a La Paz.

Desde marzo, Leante, un murciano de 44 años, ha vivido viajando gracias al Premio Alfaguara internacional de Novela que ganó con su obra Mira si yo te querré. Esta noche (20.00), en la sala Arzans de la FIL, el propio escritor presentará su historia de amor ambientada en el Sahara.

Su obra puede ser leída como un alegato en favor de los saharauis, ¿tiene una mirada compasiva al tercer mundo?
No, no es piedad lo que he tratado de transmitir. El tercer mundo que yo relato es el de un pueblo abandonado que vive con gran dignidad la injusticia que se ha cometido con ellos. Los saharauis no necesitan piedad, sino que el mundo conozca su drama, el éxodo que han padecido, el olvido que sufren por parte de la comunidad internacional y la fuerza de sus valores y sus reivindicaciones. No he pretendido provocar lástima en los lectores, sino rabia frente a la injusticia. Eso es lo que yo sentí cuando conocí de primera mano la situación de los refugiados.

¿Cómo desarrolla una historia de amor en ese contexto de absoluta violencia?
El amor es casi tan antiguo como el mundo. Estoy convencido de que el amor, cuando es fuerte, supera todas las fronteras y es capaz de hacer frente a todos los inconvenientes que surjan. Me parece que los sentimientos puros escapan a las modas, a las tendencias políticas, a las ideologías e incluso a las situaciones.

¿Cómo se puede mejorar la situación del Sahara?
El conflicto del Sahara sólo puede solucionarlo la comunidad internacional. Naciones Unidas ha estado jugando al ratón y al gato con Marruecos desde hace tres décadas. Ninguna de las resoluciones a favor de los saharaui, de la autodeterminación o del referéndum han sido respetadas.

Ha expresado su admiración por Vargas Llosa. ¿Qué otros referentes encuentra en la literatura latinoamericana?
Admiro a Vargas Llosa, de hecho fue un premio que él leyera y premiara mi novela como presidente del jurado del Alfaguara. Admiro al Vargas Llosa de antes y de ahora por su capacidad de evolucionar, en obras como Travesuras de una niña mala o El paraíso de la otra esquina, y reinventarse.
Creo que hay un movimiento literario que se está cuajando en Latinoamérica. Aquí descubro, sin embargo, que la producción de un país no pasa a su vecino, hay una incomunicación literaria tremenda.

¿Ve diferencias entre la literatura de España y América?
Hay diferencias entre la literatura latinoamericana y la española; pero hay diferencias entre las mismas literaturas latinoamericanas: Volpi es diferente a Vallejo, Restrepo es muy distinta a Rosero. No hay unidad y es mejor que no la haya pues cada literatura tiene su propia idiosincrasia. Yo no soy partidario de poner etiquetas o nacionalidades. Cortázar nada que ver con Borges siendo del mismo país.

¿Qué obras y autores conoce de la literatura boliviana?
Conocí la obra de Edmundo Paz Soldán y ahora voy a leer el Premio Nacional de Wilmer Urrelo. Tengo referencia de Marcelo Santa Cruz y pare de contar, y es que volvemos al problema de la incomunicación literaria.

¿Cómo ha cambiado su vida el premio Alfaguara?
En lo personal ha cambiado poco, porque he seguido trabajando como profesor de latín y haciendo una vida parecida a la que llevaba antes del premio, a excepción de los viajes. Estoy aprendiendo tanto, me parece un regalo. Pero en lo literario es un salto muy importante. La posibilidad de abrirme a un gran número de lectores y darme a conocer en diferentes países es un reto que me ilusiona, aunque me llena también de responsabilidad. Para la que ha cambiado es para mi hija, de cuatro años, que dice que su papá es un “escritor famoso”: escritor porque escribe y famoso por le sacan fotos en los periódicos.

Además de dar premios, ¿para qué sirve la literatura?
Escribir debe ser un acto de libertad. Básicamente debe transmitir emociones y pensar. Yo trato de transmitir sensaciones y sentimientos para que la otra persona reflexione. Más románticamente, la literatura sirve para hacer mejores personas, ayudarles a ver más allá de la manzana en que viven y, en fin, crecer.

El perfil

Trayectoria ¬
Luis Leante nació en Caravaca de la Cruz (Murcia, España) en 1963. Licenciado en Filología clásica, es profesor de latín en su natal ciudad de Alicante.

Sus obras ¬
Ha publicado los libros de relatos: “El último viaje de Efraín” (1986) y “El criador de canarios” (1996), y las novelas: “Caminos del jueves rojo” (1983), “Paisaje con río y Baracoa de fondo” (1997), “Al final del trayecto” (1997), “La edad de plata” (1998), “El canto zaigú” (2000), “El vuelo de las termitas” (2003) y “Academia Europa” (2003).

ARTE Y POESÍA, SEMILLERO DE JUVENTUD

Servicios Google/Prensa Latina, Revista Mujer

Por Mercedes Santos Moray

Cuando hace medio siglo caían, en cuestión de minutos, dos jóvenes hermanos, Luis y Sergio Saíz, ante las balas de la tiranía, con sólo 18 y 17 años, nadie podía entonces imaginar que de esa semilla brotarían miles de escritores y artistas como renuevo de la cultura cubana.

Y así lo testimonia la existencia, en las 14 provincias del país y en el municipio especial de la Isla de la Juventud, de una oleada que se renueva, constantemente, en la Asociación de Escritores y Artistas Hermanos Saíz, cuyos miembros, mujeres y hombres menores de 35 años, se manifiestan en diversos espacios de la literatura y del arte, desde la poesía al audiovisual, de la música a la plástica, de la danza y el ballet al teatro y a los medios de la televisión y la radio, como expresión de un amplio proceso de creación participativa que no es la sumatoria de números ni de individualidades, sino la manifestación del talento y de la sensibilidad.

Luis quería ser abogado y cursaba, cuando fue asesinado el 13 de agosto de 1957, el primer año de la carrera de Derecho en la Universidad de La Habana, mientras su hermano concluía su bachillerato con la aspiración de ser médico, y ambos, vinculados al Movimiento 26 de Julio, se integraban al heroísmo de la juventud, en medio de la difícil experiencia de la lucha clandestina.

Los dos escribían, versos y cuentos, trabajos periodísticos, eran apasionados lectores, y desde su imaginación cantaban a la vida y al amor, con la esperanza de un mundo más justo y más hermoso, legado que han hecho suyo otros jóvenes, los que nos reunimos en esa organización juvenil que agrupa a cuantos soñamos, también, con expresar nuestra fantasía y nuestra voluntad por la vía del arte y de la literatura.

Junto a nosotros, siempre, han estado sus padres, don Luis quien falleció hace unos años, siempre cálido y tierno, y aún nos acompaña su madre, doña Esther Montes de Oca, con sus 97 años, maestra dentro del aula y en la vida, mujer de fuerte espíritu, quien continuó el ejemplo heroico de Mariana Grajales, al perder a sus únicos hijos y que siempre nos estimula para que nosotros también sigamos a Luis y a Sergio, paradigmas y símbolos para la juventud, para las creadoras y los creadores cubanos de las nuevas generaciones, y así luchamos en defensa de una Humanidad alimentada por sentimientos de paz y no de odio.

Tuesday, August 07, 2007

Literatura para ver,escuchar y sentir

Servicios Google/LA NACION, Argentina

La emisión de esta noche, a las 21, de Cuentos contados , por Canal (á), está dedicada al mundo de Spencer Holst y su obra El idioma de los gatos . Se trata de un escritor norteamericano famoso por su talento para la narración breve, que acostumbraba leer en templos y cafés literarios de los barrios bajos de Nueva York. La actriz María Fiorentino leerá en esta emisión "La cebra cuentista", una de las narraciones de El idioma de los gatos .



Cuentos contados es un programa con invitados a los que se propone reflexionar, recordar y compartir con los televidentes las sensaciones que generaron en ellos diversos textos. El ciclo es realizado por el Centro de Producción Audiovisual de la Universidad Nacional de Tres de Febrero y Barrilete Producciones. Desde su estreno, en junio, importantes figuras (escritores, músicos, actores, directores de teatro) pasaron por las diferentes emisiones, y leyeron y comentaron sus cuentos favoritos y el porqué de su preferencia por esa obra. Entre esos nombres figuran, además del de la actriz María Fiorentino, los del actor y cantante Horacio Fontova, el cantante Juan Carlos Saravia, el actor Claudio Gallardou, la cantante Claudia Puyó, la actriz Lidia Catalano y su colega Roly Serrano. En la lista de los que se vienen en próximos programas figuran el músico Roberto Palo Pandolfo, el actor Coco Sily, el escritor Mempo Giardinelli y el dramaturgo Javier Daulte, entre otros.

«La ficción nos ayuda a recordar que estamos hechos de sueños»

Servicios Google/eldiariomontanes, España
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José María Merino recorrió en el Paraninfo de La Magdalena su universo literario como pretexto para auscultar el oficio de escritor
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«Uno con los años va aprendiendo algo del oficio», ironizaba ayer José María Merino antes de protagonizar una nueva jornada de los Martes Literarios, el ciclo con el que la UIMP y EL DIARIO MONTAÑÉS propician el encuentro semanal en La Magdalena con algunas de las firmas más relevantes de la literatura española contemporánea.

El narrador leonés regresó a Santander con su último trabajo, 'El lugar sin culpa', aún reciente; una obra, que ayer vertebró sus reflexiones en el Paraninfo, nacida tras un largo proceso y de la que el propio autor dudó si se trataba «de un cuento o un barrunto de novela», motivo por el cual permaneció durante varios años en el escritorio hasta que salió a la luz este año.

Además de servirle para ganar el premio Torrente Ballester, 'El lugar sin culpa' ha dejado una profunda huella en su autor, al que hizo dudar incluso, según reconoció ayer, sobre la diferencia entre el cuento y la novela: «Cuando me viene un cuento es como si fuera una iluminación», mientras que la novela «tiene mucho que ver con una investigación» y «se da vida a sí misma», de modo que es más difícil prever su evolución. Y 'El lugar sin culpa' pasó de cuento a «una novela muy larga» hasta transformarse en «una 'nouvelle' de menos de 200 páginas».

En su encuentro con los lectores, Merino (A Coruña, 1941) trazó «una reflexión sobre el qué de la creación literaria», con su propia obra como excusa, en un diálogo en el que pretendía llegar mucho más allá: al ejercicio de trasladar las ideas en palabras; a los rudimentos del oficio de escritor: «Para mí escribir es siempre difícil. El bolígrafo no se mueve solo, y la escritura es un esfuerzo físico, como trabajar con materiales, aunque las palabras no se puedan tocar; es un esfuerzo por plasmar materialmente algo que procede del mundo de las ideas».

Literatura infantil

A lo largo de su extensa carrera, el narrador también se ha detenido en la literatura infantil y juvenil, con varias incursiones en un género que «no consiste en hacer un producto edulcorado y lleno de diminutivos». Según su propia experiencia, «al escribir para niños las dificultades no son menores que al hacerlo para adultos. Hay que cambiar el código, utilizar palabras más sencillas y tal vez no complicar mucho el libro, pero también servir de introducción a la literatura». En definitiva, «hacer algo más accesible sin renunciar a los principios estéticos» ni a la «metaliteratura».

En todo momento, subrayó el valor de la ficción como «el modo originario en el que los seres humanos aprendemos a entender el mundo; y no un elemento de la cultura, sino que es el propio hombre el producto de la ficción».

El escritor de 'Las visiones de Lucrecia'y 'La orilla oscura' recordó que la literatura «lleva demostrando su eficacia, vigencia y fortaleza durante centenares de años»; y consideró que «la ficción ayuda a no olvidar que estamos hechos de sueños, a entender la realidad y a reconciliarnos con ella.

Realidades compatibles

El autor de 'El heredero' también se refirió a la eterna «crisis de la palabra escrita» y, en particular, al estado de salud del cuento, uno de los género que con más frecuencia y facilidad ha visitado: «El cuento literario es uno de los refinamientos de la ficción expresiva y como género es más antiguo que la propia novela», sostuvo el autor de 'Novela de Andrés Choz', quien se felicitó de que «ahora posee y vive cierto vigor entre autores consolidados y escritores jóvenes, aunque sea un género que no goza del favor editorial ni del de los lectores, que generalmente prefieren la novela».

Tampoco encuentra Merino ninguna contradicción entre el libro tradicional y las nuevas tecnologías, especialmente internet. De hecho, reivindicó este nuevo medio como un soporte perfecto para uno de sus géneros predilectos y recurrentes: el cuento. «Están apareciendo muchísimos microrrelatos y cuentos, porque su propia extensión favorece su penetración» en la red, de modo que auguró que internet supondrá «más profundización» en la creatividad. Su optimismo se tradujo también al futuro del papel como soporte y del libro como formato: «El papel seguirá vivo porque es un producto cómodo, barato, que gasta poca energía y que se puede transportar fácilmente», con lo que no se puede hablar de «problemas» entre ambas realidades.

Thursday, July 26, 2007

Viña del Mar reune la cultura iberoamericana

Servicios Google/Login Regional, Chile
Esta mañana comenzó en el Hotel Sheraton de Viña del Mar la X Conferencia Iberoamericana de Cultura , la que se realizará hasta mañana en la Ciudad Jardín.
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En una suerte de "antesala cultural" de la XVII Cumbre iberoamericana de Jefes de Estado y Gobierno - que se realizará en Chile a fin de año-, la Ministra de Cultura, Paulina Urrutia, inauguró esta mañana la conferencia de ministros, durante una ceremonia que además contó con la presencia del Secretario Ejecutivo de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), Álvaro Marchesi, de España.

Con la intervención de la secretaria de Estado chilena, se dio comienzo a las sesiones de trabajo que se realizarán durante dos días en la región de Valparaíso, con el fin de adoptar acuerdos de cooperación que permitan convertir las políticas culturales de la región en factores de cohesión social, para alcanzar sociedades más inclusivas en Iberoamérica.

"La Cultura juega un rol central, consolidado e indiscutible, en nuestros procesos de desarrollo, y cruza transversalmente el conjunto de las políticas sociales en nuestros estados, que actualmente impulsan un camino hacia la construcción de sociedades más solidarias, más justas, más integradas socialmente y respetuosas a cabalidad de la dignidad y de los derechos de las personas", resaltó la ministra Urrutia.

A su turno, el Secretario Ejecutivo de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), Álvaro Marchesi, aseguró que para la comunidad iberoamericana Chile es un referente cultural histórico, por sus poetas, cineastas, su teatro, y una larga tradición cultural que es patrimonio de la humanidad".

En el marco de esta cumbre, la Presidenta la República Michelle Bachelet, entregará mañana viernes el Premio Iberoamericano de Poesía "Pablo Neruda", que recayó este año en la poeta y ensayista cubana Fina García Marruz. La actividad tendrá lugar en la Biblioteca Severín de Valparaíso.

Los resultados del encuentro internacional de ministros, en el que participaron delegaciones de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El
Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Paraguay, Portugal, República Dominicana, Uruguay, Venezuela y Andorra, servirán de base para las conclusiones de la XVII Cumbre iberoamericana de Jefes de Estado y Gobierno que se realizará en Chile a fin de año.

Los representantes de los 22 países comienzan hoy a debatir acerca de la Cultura como factor de cohesión social y fundamento de políticas sociales inclusivas; el diálogo intercultural; los nuevos proyectos de cooperación en materia de educación artística, cultura y ciudadanía; programas e iniciativas de cooperación cultural como IBERMEDIA, IBERESCENA e IBERMUSEOS. Además, la delegación de Bolivia presentará su proyecto de instauración de un Instituto Iberoamericano de Lenguas Nativas.

Christopher Hitchens, se lucra criticando a Dios

Servicios Google/Cristianos.Com

«Cómo la religión envenena todo», se titula la más reciente publicacion de Christopher Hitchens, un escritor que literalmente se gana la vida critiando a Dios.

Estados Unidos (Cristianos.Com) Según un artículo publicado en el Wall Street Journal, el movimiento conocido como “Nuevo Ateísmo” es un negocio muy lucrativo: en los últimos 12 meses se han vendido cerca de un millón de libros sobre ateísmo.

Dentro de las principales obras sobre ateísmo que barren en el mercado se destaca la de Christopher Hitchens, «God Is Not Great: How Religion Poisons Everything» (Dios no es marvilloso: Cómo Religión envenena todo), publicada en este año el 2007 con 296.000 ejemplares.

A diferencia de las versiones anteriores del ateísmo, explica el diario, el Nuevo Ateísmo rechaza la existencia de Dios sobre la base de las ciencias naturales, la libertad individual y la igualdad humana. Este Nuevo Ateísmo proclama su “odio a Dios” y a la religión organizada con fuerza y orgullo “desde las azoteas”. El Nuevo Ateísmo ve la “muerte de Dios” no como una catástrofe, sino como un bien social.

El principal argumento utilizado por estos ateos de nuevo cuño es que la religión fuerza a la gente a comportarse de manera cruel y violenta, un argumento que es bastante bien refutado por el autor del artículo, Peter Berkowitz, de la Institución Hoover y profesor en la Univiversidad G. Mason.

Más referencias

Pero ésta no es la única referencia. En otro artículo, The Wall Steet Journal insiste sobre el libro de Christopher Hitchens, que según sus palabras constituye un ataque incendiario a Dios que se ha convertido en el gran éxito editorial de Estados Unidos.

Este libro, que podría traducirse “Cómo la religión envenena todo”, se está vendiendo en grandes cantidades incluso en la parte central y sur del país, una región conocida como “el cinturón bíblico” por la importancia que tiene la religión, añade el diario norteamericano.

La editorial Twelve, filial del grupo francés Lagardère SCA, imprimió inicialmente 40.000 ejemplares de la obra de Hitchens, pero semanas después había impreso casi 300.000 ejemplares más. Un ejecutivo del sector editorial pronostica que Hitchens probablemente gane más de un millón de dólares con la obra.

Efecto multiplicador

El inesperado éxito del libro provoca otras iniciativas. Da Capo Press, una editorial del grupo Perseus Books LLC, contrató a Hitchens para que edite otro libro, “El ateo portátil”, que será una compilación de ensayos de autores como Mark Twain y Charles Darwin. Esta obra será lanzada a finales de este año en EE.UU, señala el Wall Street Journal (WSJ).

Hitchens, de 58 años, es conocido en los círculos mediáticos y políticos como un ensayista y escritor erudito, al igual que polémico. Nació en Inglaterra pero vive en Washington, es un escritor prolífico. Tiene 22 libros publicados, incluyendo colecciones de ensayos y colaboraciones. Sus columnas en la revista Vanity Fair y frecuentes participaciones en programas de TV han aumentado su popularidad.

Este polémico escritor Hitchens tiene tantos admiradores como detractores. Es considerado para el periódico «The Observer» el mejor ensayista que ha producido Inglaterra desde la muerte de George Orwell y nombrado en el año 2005 uno de los cinco intelectuales más influyentes del mundo por la publicación «Prospect Magazine».

En entrevista con SNC español, le preguntaron sobre qué pensaba sobre la influencia que tenían en la Casa Blanca evangelistas como Billy Graham, y respondió: «Esa gente tiene cada vez menos influencia. Conozco bien a los evangelistas. Los he atacado toda mi vida y los seguiré atacando». y cuando el periodista lo cuestionó sobre lo que le parecía el nuevo evangelismo estadounidense, Hitchens simplemente contestó: «Una basura»

Corea del Norte en el cielo

Ahora, ha vuelto su crítica hacia la religión, añade WSJ. «Una dictadura en el cielo sería como vivir en una Corea del Norte celestial, pero peor, porque ahí nos leerían los pensamientos mientras dormimos», dice Hitchens. «Al menos cuando uno muere, sale de Corea del Norte, que es el país más religioso que he visto en mi vida».

Incluso los conservadores están comprando el libro porque quieren familiarizarse con su mensaje, dice Vivien Jennings, dueña de una librería en Kansas. «Quieren saber lo que dice para saber cómo atacarlo».

Hitchens lanza un apasionado ataque contra las religiones, así como a los estados teocráticos y fundamentalistas. «La religión no es diferente al racismo», escribe. «La literatura es una mejor fuente de ética y reflexión que los libros sagrados», añade. «Las personas deberían leer a George Eliot, Dostoievski y Proust para el liderazgo moral».

En el primer artículo, WSJ señala que todas las obras sobre el nuevo ateísmo tienen un denominador común: que Dios no existe y que la religión es un fraude. Y arremete especialmente también contra Hitchens, al que considera un mal escritor, destacando su afirmación de que «lo que hace la religión es educar a los niños para que odien a los no creyentes».

La polémica continúa

En otro artículo publicado en enero pasado en WSJ, Sam Schulman denuncia también la aparición de un “nuevo ateísmo”. No es un nuevo modo de pensar, escribe Schulman, sino más bien una forma de criticar a la religión de forma agresiva y descarada. En el pasado, algunos ateos decían que la fe era cosa de niños; hoy Dawkins y compañía aseguran que «creer en Dios no es ni siquiera algo infantil; la religión tampoco es adecuada para los niños».

«A los ateos de hoy les desagrada especialmente que los jóvenes reciban formación religiosa (…) Dawkins llega a sugerir incluso que el Estado debería proteger a los menores de las creencias religiosas de sus padres»… comenta Schulman.

Es evidente que asistimos a una crítica descarnada contra la religión en la que el rigor no siempre domina y que además aparece mezclada con los negocios. Un signo más de los nuevos tiempos.

Al día: JUAN JOSE AYUSO

Servicios Google/El Nacional,Vespertino Dominicano

Los muchachos que habían empezado a interesarte en la literatura desde mediados de los cincuenta, y que siguieron con la vocación después del ajusticiamiento del tirano Rafael Trujillo, tuvieron sus años de mayor gloria entre 1961 y 1965, año este último de la revolución constitucionalista y guerra patria de Abril, que les materializó la oportunidad de hacer la narración y la poesía sociales que querían.

Pero ya para 1970, la literatura de esos autores estaba estancada, dedicados algunos de ellos a otras actividades profesionales que les permitieran la vida, sólo con ratos de "hobby" dedicados a la narración y a la poesía, y todos aplastados por la explosión de escritores americanos que desde 1967 se concentró en la proyección de la obra y el nombre de Gabriel García Márquez y "Cien años de soledad".

En el lustro precedente, suplementos literarios de periódicos, grupos de escritores, revistas y publicaciones recogían los trabajos de los jóvenes, algunos de ellos de gran promesa pero que en promesa se quedarían, alguna cortada por una muerte accidental.

Con ellos figuraron escritores e intelectuales de mucho mayor edad, remanentes de una participación discreta en la tiranía, a la que se habían plegado por instinto de supervivencia, para demostrar que ellos también eran novelistas, cuentistas y poetas.

Muy pocos de los primeros aceptaron su limitación y tomaron el camino del periodismo y la investigación, por entender que la contemporaneidad con los Alejo Carpentier, Carlos Fuentes y García Márquez no les dejaba más que convertirse en lectores y discipulos de los mejores y no en patéticos competidores sin posibilidad alguna de competencia.

De los trabajos aislados y obras publicados en ese entonces por los jóvenes escritores no queda más que aquella promesa que no pudo cumplirse, a pesar de que muchos de ellos están en el oficio y algunos se dedican a la colección de premios literarios para los que concursan y hacen campaña con jurados y patrocinadores. De esa obra literaria tampoco hay ni quedará más huella que una voz de insignificante mediocridad en el coro estruendoso de la verdadera literatura latinoamericana.

Sin frustración ni malquerencia, sólo con honesto y frío sentido crítico, el juicio de la literatura dominicana de los últimos cuarenta no puede ser otro, diferente, por cierto, "del cielo a la tierra", de un juicio crítico de las artes plásticas o de la investigación social e histórica. En la literatura de los últimos 46 años no hay obras y autores como los hay en esas otras disciplinas.

De otro lado, la falsa democratización, la "demagogia con la pobreza" y la cualquierización de las diversas actividades artísticas -lo que incluye a la literatura-, fomentan la publicación de libros de poemas, de cuentos y de novelas cuyo estudio no puede pasar de sus primeras páginas, entre faltas elementales de ortografía, y el simplismo y el cretinismo de quienes creen que el de ser un escritor, narrador, poeta, es un derecho humano innato.

Wednesday, July 25, 2007

¿Y la izquierda, señor don José?

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Geovani Galeas/Columnista de La Prensa Gráfica

José Saramago, premio Nobel de Literatura, se convirtió en una suerte de conciencia moral de la intelectualidad europea, y en una referencia ineludible en los debates latinoamericanos sobre ética y política. Su posicionamiento en favor de las luchas de la izquierda, expresado siempre en términos precisos, y extensivo a cualquier punto del planeta, se sustenta en su reconocida rectitud personal y en su claridad de juicio.

Una de sus batallas más intensas, y en las que ha involucrado siempre todo el peso de su prestigio, a contracorriente de las críticas de muchos de sus colegas, ha sido la defensa incondicional de Cuba como una opción digna y hasta ejemplar en Latinoamérica.

El 14 de abril del año 2003, sin embargo, luego del fusilamiento de tres disidentes cubanos, don José publicó una carta abierta a Fidel Castro: “Cuba no ha ganado ninguna heroica batalla fusilando a esos tres hombres, pero sí ha perdido mi confianza, ha dañado mis esperanzas, ha defraudado mis ilusiones. Hasta aquí he llegado”, decía entre otras cosas.

Cuatro días después le seguía Eduardo Galeano en un artículo publicado en la revista Marcha, en el que señalaba como una traición al socialismo “el desastre de los países comunistas convertidos en estados policiales”, y precisaba: “Son visibles, en Cuba, los signos de decadencia de un modelo de poder centralizado, que convierte en mérito revolucionario la obediencia a las órdenes que bajan desde las cumbres”.

Pero esos fusilamientos no fueron los primeros ni los más brutales actos represivos perpetrados a lo largo de la dictadura castrista. Eran el efecto de una causa de fondo, tardíamente reconocida por don José y por Galeano: la ausencia de libertad, la represión del derecho a la disidencia, ese derecho que precisamente don José reivindica de manera inmejorable en su manifiesto: “Disentir es un acto irrenunciable de conciencia”.

Tuve la oportunidad de cenar con don José Saramago, aquí en San Salvador, algún tiempo después de su distanciamiento de Cuba. Conversamos mucho e intensamente sobre ese punto, y me dijo que ya se había reconciliado con la revolución cubana, que detrás de todo había existido un malentendido. Le pregunté cómo y por qué. Debo confesar que sus argumentos me parecieron vagos y hasta evasivos: “La izquierda es la única opción decente para un intelectual decente en nuestro tiempo”, concluyó diciéndome.

Tuve la impresión de que don José no creía pero quería desesperadamente creer en sus propias palabras. Quizá mi intuición fue correcta: hace un par de semanas, don José declaró lo siguiente al diario colombiano El Tiempo: “No veo nada más estúpido que la izquierda. Sufre de una especie de tentación maligna. Unos enfrentados a otros, por grupos, por partidos, por opciones... Viven en medio de confusión porque están conscientes de que el poder se les escapó. Hay una tentación autoritaria en muchos. De los ideales no queda nada”.

El ideal de la izquierda ¿no era caso la supresión de los regímenes totalitarios autocráticos, acaudillados por militares empeñados en eternizarse en el poder?, ¿no era el establecimiento de sistemas democráticos en los que floreciera en principio la libertad de expresión y el respeto a la disidencia? Esos ideales, reconoce ahora don José Saramago, se han esfumado.

Tiene razón. Por mi parte insisto: no hay coherencia en luchar aquí por la conquista y la consolidación de las libertades democráticas, pero aplaudir al mismo tiempo a Castro y a Chávez, quienes en sus países reprimen esas mismas libertades. La izquierda salvadoreña está presa de esa contradicción. Resolverla es indispensable para convertirse en una opción real de alternancia.

Saramago diserta sobre música y literatura


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El premio Nobel de Literatura José Saramago participó en el curso "Música en el siglo XXI. Integración de las artes y la ciencias", organizado por la Fundación Magistralia dentro del Programa de Verano de la Universidad Carlos III de Madrid, y que reunió a destacadas personalidades del mundo de la cultura y la creación artística.


Saramago, acompañado por la periodista y traductora Pilar del Río,defendió durante su intervención la similitud entre la palabra y la música, que a su entender, son incluso “la misma cosa”. La música, que está presente de forma relevante en muchas de sus obras, es fundamental cuando hablamos, pues según opina, lo que hacemos cuando hablamos es cantar realmente.



Por ese motivo, Saramago ha suprimido de sus escritos todos los signos de puntuación, excepto la coma y el punto que indican pausa, pues según explicó, no los cree necesarios, “es la propia palabra la que tiene música” y “los lectores son inteligentes”.



Los asistentes al curso pudieron disfrutar también con la proyección del corto de animación “La flor más grande del mundo”, basado en un texto del escritor portugués y con música compuesta por Emilio Aragón, director artístico de Magistralia.



El cortometraje, que contó con la presentación de la propia productora, de Continental producciones S.A.sorprendió a los alumnos por su sensibilidad y valor artístico.



Implicaciones del curso
El curso ha supuesto un importante foro sobre música, ciencia y cultura en el que también han participado personalidades de la talla de Bahman Ghobadi, Eugenio Trías, Larissa Israel, Mario Muchnik o Clara Janés.



El programa ha estado diseñado para intensificar las relaciones interdisciplinares de la música con la literatura, el teatro, la fotografía, la arquitectura y las nuevas técnicas de creación sonora y visual.





Sunday, July 22, 2007

Apuesta El Naranjo por literatura lúdica

De la Jornada, Mx., Servicios google

El objetivo final es que niños y jóvenes aprendan y se diviertan, asegura su directora

La editorial mexicana independiente El Naranjo, que se fundó en 2003, produce literatura lúdica y formativa, con valores estéticos para cultivar el deseo de leer y aprender en niños y jóvenes, señaló su directora, Ana Laura Delgado.

Explicó que las historias abordan temas de poesía, arte y tradiciones mexicanas. "El Naranjo es un espacio para imaginar y crear libros desde la inteligencia del corazón. Es un proyecto de vida porque creemos en la lectura y en la posibilidad de que el libro puede dar a todos.

"La editorial es una mirada, un camino que acompaña a niños y jóvenes en la lectura para que regresen al mundo de la literatura; en todas nuestras obras tratamos de darle información a los lectores sobre el autor, el libro y el ilustrador. En caso de que los lectores lo requieran, se anexa una bibliografía completa con un glosario."

Algo que ha caracterizado en estos años a esa casa editorial mexicana ha sido su interés por la poesía. Al respecto, la directora expresó: "el lenguaje es vital para los niños, y para acercarlos a la poesía le quitamos el halo de solemnidad; publicamos poemas breves porque sabemos que no es fácil (leerla): queremos que los lectores se apropien de las palabras."
En la actualidad, agregó, las editoriales pequeñas "estamos en la búsque
da de ha-cer un planteamiento novedoso, que refleje la realidad y, sobre todo, queremos abordar esos temas que no se tocan, pero existen. Para iniciar a los lectores es importante hablar de lo que sienten".

El catálogo de la editorial mexicana incluye obras literarias e informativas, "todas con un enfoque lúdico y valor estético, que estimula en niños y jóvenes la imaginación, como herramienta para descubrir el mundo."

Misterios y fantasías
En entrevista, Delgado explicó que El Naranjo permite a los jóvenes escritores abordar las temáticas de misterio y fantasía con la finalidad de presentarle al niño un libro diferente a lo que ve en televisión u otros medios.

De la colección Asómate al arte, la editora expresó: "es relevante mirar y reconocer el arte. En las obras El mundo de la danza, El mundo de la pintura y El mundo del teatro ofrecemos al lector una historia del arte en frases breves, pero también hacemos una relación con nuestro país.
"A finales de año -señaló Delgado-, el catálogo constará de 31 libros. Este año editamos 10 nuevos y hemos creado algunas colecciones que apenas tienen un título, pero reflejan la preocupación de la editorial por la literatura infantil y juvenil."

Ediciones El Naranjo publicará próximamente un libro de María Baranda sobre capacidades diferentes en niños y adolescentse. También editará una novela sobre menores abandonados o adoptados, a fin de que el pequeño conozca esta temática.

Otro aspecto importante de los libros es el diseño y lenguaje gráfico, ya que cuentan con ilustradores contemporáneos que generan un placer visual.

Con la publicación de Sueño de una noche de verano, adaptación de Barbara Kindermann de la popular comedia de William Shakespeare, la editorial abrió la colección Clásicos, mientras la serie Bicherío comenzó con el libro Construir nidos, cavar agujeros, de Anne Möller.

Entre las novedades de 2007 destacan Dos círculos centrados, ¿Qué cosa es esto?, Descifrar el cielo: la astronomía en Mesoamérica, Ariles y más ariles, Diario de un desenterrador de dinosaurios, Tigre callado escribe poesía y Haikú: Todo cabe en un poema si lo sabes acomodar.